El Comité Central Electoral israelí terminó esta mañana el recuento de los votos de las elecciones del martes, que se había demorado por las papeletas de soldados, diplomáticos y presos, entre otros, pero anunció que existen irregularidades.

Según el Comité, no coinciden el número de votos contados con los válidos, por lo que investiga los resultados, una petición que también ha reivindicado el ministro de Educación, Naftalí Benet, cuya formación podría quedarse fuera de la Cámara por una décima, u entrar y obtener cuatro escaños, informaron medios israelíes.

Según los últimos datos, tanto el Likud del primer ministro, Benjamin Netanyahu, como la formación Azul y Blanco de Beni Gantz habrían obtenido 35 asientos en el Parlamento, pero el primero tiene más opciones de crear una coalición de derecha para formar gobierno.

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