«Hasta que expire el plazo, las empresas no pueden rescindir los contratos por razones objetivas», explicó la ministra de trabajo.

El Gobierno italiano ha prohibido desde el 23 de febrero y durante 60 días que las empresas puedan despedir a sus empleados por motivos económicos derivados de la situación de emergencia por la crisis del Covid-19, que ya ha causado en el país más de 2.500 fallecidos.

El Ministerio de Trabajo de Italia informaba este martes de que esta es una de las acciones incluidas en el decreto ley que ha impulsado el Ejecutivo con ayudas de hasta 25.000 millones de euros, que movilizan recursos por valor de hasta 350.000 millones.

«Hasta que expire el plazo, las empresas no pueden rescindir los contratos por razones objetivas, independientemente del número de trabajadores», explicó la ministra de Trabajo, Nunzia Catalfo.

Sin embargo, el ministerio matiza que sí estarán permitidos los despidos por motivos disciplinarios.

Nunzia Catalfo explicó que de los 25.000 millones de euros, 10.000 millones serán destinados a ayudas al empleo. Se contempla el pago de bonos mensuales de 600 euros a autónomos que hayan perdido su trabajo, se concederán permisos parentales de dos semanas para aquellos padres que tengan hijos de hasta 12 años o con discapacidades graves, con la mitad del sueldo asegurado, y siempre que uno de los miembros de la pareja siga trabajando y no sea perceptor de otras medidas de apoyo a los ingresos.

El Gobierno incluirá ayudas para la contratación de niñeras de hasta 600 euros, cantidad que alcanzará los 1.000 euros en el caso de personal sanitario o de las fuerzas del orden. El decreto también se refiere a las personas que disfrutan de la llamada “Renta de Ciudadanía”, impulsada por el gubernamental Movimiento 5 Estrellas, una especie de subsidio al desempleo y contra la exclusión social. Estas personas podrán seguir recibiendo esta ayuda y estarán excluidas durante dos meses de la obligación de disponibilidad inmediata para trabajar.