Redacción

La diputada y portavoz de Sanidad en el Congreso de Izquierda Unida, Eva García Sempere, ha remitido una completa batería de preguntas parlamentarias para que el Gobierno explique el verdadero alcance negativo en las mujeres afectadas en nuestro país por el sistema anticonceptivo permanente Essure, comercializado por la multinacional Bayer. Sanidad empezó ya hace años a recibir notificaciones sobre los efectos negativos del mismo, hasta que la Agencia Española del Medicamento comunicó su retirada temporal en septiembre de 2017, con efectos desde agosto, retirada que ahora es definitiva.

Entre las cuestiones concretas sobre las que García Sempere interroga al Ejecutivo del PP están conocer “cuántas mujeres están afectadas por efectos adversos atribuibles al implante en España” y “cuántas llevan puesto actualmente este método anticonceptivo”.

Essure es un sistema anticonceptivo a través de un dispositivo dinámico, que se implanta de forma ambulatoria, que contiene un muelle expandible de níquel-titanio y en su interior fibras de polietilentereftalato (PET), fibras de poliéster, aleación de titanio, níquel y acero inoxidable, de 4 cm. de extensión y 0.8 mm. de grosor, que se introduce en las trompas de Falopio mediante una histeroscopia a través del cuello uterino. Las fibras de PET ocasionan una reacción local del tejido que, tras varios meses, va creando una obstrucción cada vez más progresiva, ya que hace que crezca un tejido (fibrosis) que obstruye la trompa, lo que genera el efecto anticonceptivo.

La portavoz parlamentaria de IU sobre temas de Sanidad recuerda al Gobierno en su iniciativa que cerca de “un millón de mujeres son usuarias de este dispositivo” en todo el mundo. “En principio -recalca-, y según datos de la Asociación Española de Afectadas por Essure, son 80.000 mujeres a las que se les ha implantado desde su lanzamiento en España en 2003, con más de 1.000 afectadas por efectos adversos”, aunque estas cifras podrían ser superiores, de ahí la necesidad de conocer los datos oficiales. En 2015, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad admitió que se habían recibido 240 notificaciones y que procedería a su estudio.

García Sempere plantea también la cuestión de “¿cuántas notificaciones sobre problemas relativos al Essure se han remitido al Sistema de Vigilancia de Productos Sanitarios de la AEMPS, de acuerdo al procedimiento establecido?” y si es posible adjuntar “una copia del protocolo relativo al consentimiento que daban las mujeres cuando se les implantaba el Essure y de la información que recibían sobre el mismo, además del protocolo de la técnica para su implantación”.

La portavoz parlamentaria de Sanidad de IU señala que entre los efectos adversos notificados están los “dolores en la zona pélvica y abdominal, aunque también hay cientos de casos de alergia al níquel o perforación de las trompas. Se han documentado asimismo embarazos no deseados por un mal funcionamiento del implante”.

Las fibras de PET -añade- son consideradas como disruptores endocrinos, que son sustancias químicas que pueden interferir con el sistema endocrino y que pueden tener efectos inmunológicos. Esto puede provocar efectos secundarios hormonales como aumento de peso, irregularidades menstruales o migrañas. Sin embargo, la información que el fabricante pone a disposición de las usuarias sobre el anticonceptivo no incluye en ningún momento aspectos cuyo conocimiento es necesario antes de la implantación del anticonceptivo, como sucede con las posibles alergias al níquel, entre otros”.

De ahí que la diputada andaluza de IU pregunte también, en cuanto al uso de níquel en el dispositivo, “¿cuántas pruebas de sensibilidad hay registradas en mujeres a las que se ha implantado el dispositivo Essure, tanto antes como después de hacerlo?

Cuando en España y otros países europeos se paralizó su comercialización, la farmacéutica adujo que ‘no se terminaron de cerrar las cuestiones asociadas al proceso de recertificación antes de la fecha el vencimiento del mercado vigente, que expiraba el pasado 3 de agosto’. Para García Sempere, “es inevitable pensar que tras los ‘motivos comerciales’ que alegan se esconde la realidad de muchos miles de mujeres afectadas que desde hace años exponen abiertamente sus problemas tanto a la Agencia Española del Medicamento, como a la Sociedad Española de Ginecología, así como a la misma empresa Bayer, en su junta de accionistas de 2016”.

A su juicio, “a pesar de la retirada del anticonceptivo muchas mujeres siguen sufriendo sus efectos a día de hoy. Es necesario acometer la retirada de estos implantes a las afectadas, evitando la variabilidad que pueda originar la atención en una u otra comunidad autónoma, analizando cada caso en particular y tratando los efectos secundarios si los hubiera”.

Eva García Sempere añade, además, que “existen múltiples demandas que culpan directamente al Ministerio de Sanidad, al Sistema Nacional de Salud y a la Agencia Española del Medicamento por error en la vigilancia y control sanitario del producto, así como en la evaluación de las notificaciones de incidentes recibidas y elaboración de alertas informativas y sanitarias”.

Por todo ello, Izquierda Unida completa su iniciativa parlamentaria reclamando detalles al Gobierno sobre si “¿existe en todas las comunidades autónomas un protocolo de retirada del implante Essure?”, “¿puede confirmar que desde el 3 agosto del 2017 no se han implantado dispositivos en España?”, además de si “¿tiene previsto identificar todos los daños producidos tras la implantación del Essure y solicitar compensación de daños a la empresa?

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