La eurodiputada y portavoz de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo, Sira Rego, defiende que la Comisión Europea publique los contratos íntegros de las vacunas contra el Covid-19 y que obligue a las compañías farmacéuticas que las desarrollan a ceder las patentes a otras empresas europeas para acabar con los problemas de suministro que experimenta la Unión Europea (UE). Recuerda que esta herramienta “está incluida en los contratos en el caso de que haya un problema con las entregas del tratamiento; ha llegado la hora de que Bruselas sea contundente”.

La Comisión Europea ha publicado este viernes el contrato de compra de dosis de la vacuna pactado con la farmacéutica AstraZeneca. Pero de nuevo, como sucedió con el de CureVac, se trata de un documento que lleva tachados y ocultos datos clave como dosis y precios.

“La Comisión Europea sabía con quién estaba tratando antes de firmar estos contratos porque la industria farmacéutica se ha comportado así toda la vida, por eso no se puede sentir sorprendida por lo que está pasando con el suministro de las vacunas”, señala Rego. A su juicio, la publicación de extractos del contrato censurado y no del texto íntegro “más que presionar a AstraZeneca deja en evidencia la debilidad del Ejecutivo comunitario y su opacidad en las políticas comerciales”.

Más allá de la anécdota de publicar un contrato lleno de recuadros en negro, Rego cree que “lo importante ahora está en asegurar la producción”, y para eso “es necesario que Bruselas exija a las farmacéuticas ceder sus patentes a otras empresas que estén capacitadas para producir la vacuna”.

El contrato publicado hoy con AstraZeneca explica que si la farmacéutica “no es capaz de cumplir con su intención de producir las dosis europeas iniciales y/o las dosis opcionales comprometidas en este acuerdo”, la Comisión Europea y los Estados miembros “pueden presentar a AstraZeneca una lista de fabricantes capaces de producir las dosis de la vacuna”. Por eso, la eurodiputada mantiene que “se deben tomar decisiones ya para proteger la vida de todas y todos por encima de los beneficios de estas empresas”.

“Hablamos de que la UE ha puesto 336 millones de euros -incide Rego- para la compra de una vacuna financiada en buena parte con dinero público. La situación es excepcional y la Comisión debe tomar medidas excepcionales para proteger el interés público”.

La portavoz de Izquierda Unida insiste en que “la liberación de las patentes es clave para luchar contra el virus. No ya solo para que los europeos podamos vacunarnos, sino para que la vacuna pueda estar disponible para todo el mundo. No es momento de hacer negocios”.