La presidenta de facto de Bolivia, Jeanine Áñez, renunció este jueves a su candidatura a las elecciones generales del 18 de octubre, bajo el pretexto de evitar una victoria del Movimiento al Socialismo (MAS).

La mandataria aseguró en un mensaje grabado publicado en su cuenta en Twitter, que tomó esa decisión por “el bien mayor”, para evitar una dispersión del bloque contrario al MAS que favoreciera una victoria de ese partido en primera vuelta.

Áñez, quien reveló su candidatura a la presidencia el 24 de enero pasado, anunció esta noche la interrupción de su campaña, acompañada de Samuel Doria Medina, su compañero de fórmula en la alianza Juntos.

La impopular mandataria figuró en el cuarto lugar con el 10,6 por ciento de intención de voto en la última encuesta, publicada el miércoles, muy por debajo del candidato del MAS, Luis Arce, quien registró el 40,3 por ciento.

El exmandatario boliviano Evo Morales apuntó que la renuncia a la candidatura presidencial de Jeanine Áñez hace mucho que estaba decidida, solo faltaba negociar su impunidad, dijo.

Minutos después de que la presidenta del gobierno de facto anunciara que dejaba a un lado su candidatura de cara a la elecciones generales del 18 de octubre, Morales subrayó en su cuenta en la red social Twitter que como lo había advertido, Áñez renunció a su fallida candidatura con una doble traición a sus militantes y candidatos.

“Hace mucho que estaba decidida, solo faltaba negociar su impunidad”, escribió el exgobernante tras agregar que “quienes protagonizaron la crisis neoliberal —adenistas, miristas y emenerristas— quieren continuar el saqueo de Bolivia mediante la reedición de la tristemente famosa megacoalición en medio de la situación crítica que vivimos”.

Está claro que el precio de su nueva alianza es la impunidad por los escandalosos casos de corrupción en medio de la pandemia, por el genocidio de Senkata y Sacaba y por el economicidio al que ha sometido al país, concluyó en su hilo de mensaje el expresidente.