La filantropía es una de las actuaciones que los multimillonarios usan para limpiar sus conciencias, aunque las costuras de esta hipocresía se deshacen con facilidad. Por ejemplo, los 300 millones que Amancio Ortega ha donado a través de su fundación a la sanidad pública española para equipamiento contra el cáncer son sólo la mitad de los casi 600 millones en impuestos que la compañía de Zara ha eludido con ingeniería fiscal, según un informe presentado por los Verdes en el Parlamento Europeo en 2016.

Parece que este tipo de actuaciones empieza a ser común entre los multimillonarios, ya que Jeff Bezos, fundador y director ejecutivo de Amazon y la persona más rica del mundo, donó esta semana 98.5 millones de dólares a docenas de ONG que ayudan a la población sin hogar. 

Por suerte, siempre hay críticos con esta situación que arrojan algo de realidad sobre estas populistas donaciones caritativas. En esta ocasión ha sido  el líder del partido laborista del Reino Unido, Jeremy Corbyn, quien señaló en un tweet el domingo que la cantidad de la última donación de Bezos representa solo “0.09%” del patrimonio neto del multimillonario.

Corbyn hizo un llamado a Bezos para “solo pagar sus impuestos” en referencia al hecho de que Amazon pagó un total de 0 dólares en impuestos en 2018 a pesar de informar ganancias de más de 11 mil millones antes de impuestos en ese año. La baja factura impositiva de Amazon se debió principalmente a los recortes impositivos de 2017, pérdidas acumuladas de años en que la empresa no era rentable, créditos fiscales para inversiones masivas en I + D y compensación de empleados basada en acciones. Vamos, ingeniería fiscal pura y dura.

El líder del partido laborista del Reino Unido ha criticado con frecuencia a Bezos y Amazon por las bajas facturas de impuestos de la compañía en el pasado, incluido el envío a la compañía de una sarcástica tarjeta de cumpleaños para el 25 aniversario de Amazon en julio. En la tarjeta, Corbyn deseó a Amazon “muchas declaraciones de impuestos felices” e insistió en que la compañía debería pagar impuestos más altos en el Reino Unido. “Usted debe al pueblo británico millones de impuestos que pagan los servicios públicos en los que todos confiamos”, escribió Corbyn en la carta.