El fundador del fabricante de vehículos eléctricos Tesla, Elon Musk, ha superado al cofundador de Microsoft Bill Gates y se ha convertido en la segunda mayor fortuna del mundo, solo por detrás del fundador de Amazon, Jeff Bezos.

El pasado miércoles, el patrimonio neto de Musk se disparó este miércoles otros 10.200 millones de dólares (8.620 millones de euros), después de que las acciones de Tesla subiesen un 10% gracias a una calificación de Morgan Stanley. Este año, la fortuna del fundador del fabricante de vehículos eléctricos Tesla aumentó hasta los 120.000 millones de dólares (101.423 millones de euros), situándolo como la segunda mayor fortuna del mundo, según el Índice de multimillonarios de Bloomberg, una clasificación de las 500 personas más ricas del mundo.

En los ochos años de historia del índice es la segunda vez que Bill Gates, se sitúa por debajo del número dos. Durante años ocupó el primer lugar hasta que en 2017 fue superado por el fundador de Amazon, Jeff Bezos. El CEO y fundador de Amazon dispone de una fortuna inalcanzable: 181.300 millones de dólares.

Elon Musk ya es el segundo entre los más ricos del mundo gracias al modelo abusador de Amazon
Elon Musk ya es el segundo entre los más ricos del mundo

Modelo abusador de Amazon

La forma de hacer negocio de Amazon le ha dado éxito pero también le ha reportado numerosas críticas. Sus precios por debajo de costes para eliminar competencia ha asfixiado a miles de comercios minoristas que acabaron echando el cierre. Ahora el monopolio es incluso mayor y otras grandes cadenas que también venden por internet, como Walmart, también se han visto perjudicadas por el agresivo sistema.

Son muchos los que, además, le echan en cara que no paga los impuestos que debería y es que en Europa suele tributar a través de Malta, Luxemburgo, Irlanda o Holanda con menores impuestos. La tributación total de Amazon y Google en Europa ronda el 9% cuando la media de las empresas se encuentra en torno al 23%», indica Francisco Sánchez-Matamoros, analista del bróker XTB. En España, entre Apple, Amazon, Google y Facebook tributaron tan solo 20 millones de dólares en 2016.

Lucha por un trabajo digno

Sus trabajadores tampoco están lo que se dice contentos, han realizado ya varias huelgas reclamando mejoras salariales y de las condiciones laborales. En condiciones difíciles, los trabajadores de Amazon en todo el mundo luchan colectivamente por sus condiciones de trabajo, sus salarios, sus derechos colectivos… Se organizan para ser más eficaces.

En Alemania, 1500 huelguistas actuaron juntos el 13 y 14 de octubre en los almacenes de Bad Hersfeld, Werne, Coblenza, Leipzig y Rheinberg. Las demandas se referían a los salarios y al convenio colectivo.

En Italia, en el emplazamiento de Amazon en Brandizzo (cerca de Turín) las y los trabajadores de la empresa subcontratada ICTS (seguridad y control de acceso) pararon el trabajo durante 24 horas, con piquetes y distribución de folletos. Las demandas se centraron en los salarios, con la tasa horaria congelada en unos 6-7 euros brutos por hora, con las negociaciones salariales paralizadas, ya que el convenio colectivo expiraba en 2013.

En los Estados Unidos, la dirección de Amazon está preparando el cierre permanente del almacén de DCH1 en Chicago. El 30 de septiembre, los y las empleadas precarias fueron chantajeadas: para ser transferidos a un trabajo con un horario de 1:20 a 11:50, o para ser despedidos el 6 de diciembre.

La alcaldesa de París y de Barcelona: el camino

La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, firmaba la semana pasada un manifiesto llamado ¡Por una Navidad sin Amazon! en el que personalidades políticas y culturales, asociaciones medioambientales y organizaciones de solidaridad o defensa del consumidor, federaciones de comerciantes, ciudadanos y ciudadanas apuestan por una Navidad sin comprar el la multinacional.

«La crisis sanitaria que atravesamos ya ha tenido consecuencias dramáticas en Francia: han desaparecido miles de puestos de trabajo, el desempleo ha llegado al 9% y un millón de personas han caído en la pobreza», señala el manifiesto. «Esta situación sin precedentes es consecuencia directa de nuestros métodos de producción, globalizados, y nuestro consumo de recursos naturales, irrazonable. Para salir de esta crisis necesitamos recuperar dos cosas: nuestra soberanía nacional y europea, y nuestro espíritu solidario», afirma.

El texto pide a la ciudadanía que se centre «en nuestras tiendas locales, las del centro de las ciudades. La contención también puede obligarnos a recurrir, más de lo habitual, a pedidos online. Afortunadamente, existen alternativas a Amazon para el comercio electrónico responsable» «Para que la Navidad siga siendo la más hermosa de las celebraciones de fin de año, sigamos convirtiéndola en un momento de convivencia, compartir y solidaridad. Realmente lo necesitamos», señala.

Por su parte, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se ha unido al mensaje de su homóloga de París y ha pedido a los barceloneses no comprar en Amazon ni en grandes plataformas online esta Navidad, sino que lo hagan en el comercio de proximidad para ayudarles ante la crisis provocada por la pandemia de la Covid-19.

«Nada de comprar en Amazon ni en grandes plataformas que no solo no tributan, sino que no tienen ningún valor añadido en nuestra ciudad, y vayamos a las tiendas, bares y restaurantes que tanto nos han dado», ha reclamado la edil.

Colau había recibido la petición de un gesto de apoyo por parte del representante del comercio en la patronal PIMEC, Alejandro Goñi, que instó a Colau a pedir que la ciudadanía “derive” las compras de Amazon “al comercio de proximidad”. Goñi agradeció a Colau su gesto en las redes sociales. Durante su intervención, Colau ha trasladado su apoyo a los comerciantes de la ciudad y ha llamado a ayudarles comprando en el comercio de barrio: «Nos necesitan igual que nosotros los necesitamos a ellos».

«Si el comercio y la restauración están cerrados a la ciudad le falta media alma. Para tener una ciudad más segura, viva, cohesionada, necesitamos que comercio, bares y restaurantes puedan superar estos momentos tan difíciles», ha expresado. La alcaldesa ha reconocido a los comerciantes y restauradores su esfuerzo durante toda la crisis sanitaria, cuando “los cierres totales o parciales han puesto al límite a los negocios de la ciudad, conocemos su angustia y el sufrimiento por los puestos de trabajo”; pero también ha celebrado que durante el confinamiento la ciudad “valoró que la ciudad no sería lo que es sin su comercio, bares y restaurantes de barrio”.

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