«La desigualdad erosiona la democracia». «Lo que no se valora no se defiende». «La indignación se puede organizar, pero la ira es imposible de canalizar políticamente». «Se está produciendo una gran dislocación de todas las estructuras del cuerpo social». «Cuando coges distancia el sindicato crece enormemente». Fueron algunas de las reflexiones que hizo durante las casi dos horas de encuentro con la dirección del sindicato en la sede de Oviedo.

Presentado por Úrsula Szalata, responsable de Empleo y Formación de CCOO de Asturias, Joan Coscubiela, que ayer ofreció una conferencia en Oviedo invitado por Tribuna Ciudadana, no rehuyó ningún tema que se planteó, pero se centró especialmente en los problemas de la clase trabajadora y los retos del sindicalismo.

También ofreció su visión de Asturias, una tierra que le atrae: es la tercera vez que visita Oviedo en el último año y es un asiduo a los Picos de Europa. A su juicio, Asturias recibió buenas cartas con la industrialización, pero “eso se ha acabado”, y ahora “podría encontrar nuevas oportunidades”, sobre todo si abandona su “pesimismo antropológico”.

Coscubiela reflexionó también sobre el avance del feminismo, “que plantea derechos universales que acaban siendo conquistas de ciudadanía” y que como movimiento tiene “una enorme capacidad de continuar en el tiempo”.

El director de la Escuela del Trabajo de CCOO explicó por último que “la primacía de la agenda identitaria” y “la crisis del modelo de negocio de los medios de comunicación” están siendo determinantes en “la ocultación de la agenda social”.

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