Los cuatro presos políticos independentistas, Jordi Turull, Josep Rull, Joaquim Forn y Jordi Sánchez, que desde el jueves están hospitalizados en Terrassa para reiniciar su alimentación tras casi tres semanas en huelga de hambre, «evolucionan favorablemente», ha informado hoy su médico personal, Jaume Pedrós.

«Como muchas personas me lo preguntan, con permiso de ellos, informo que Quim Forn, Josep Rull, Jordi Sánchez y Jordi Turull, evolucionan favorablemente en el proceso lento de realimentación monitorizado médicamente en el hospital de Terrassa», ha informado el facultativo, que también es el presidente del Colegio de Médicos de Barcelona.

Los cuatro políticos, que estaban encarcelados en la prisión de Lledoners, depusieron el jueves la huelga de hambre que iniciaron a principios de mes para reclamar al Tribunal Constitucional que agilice sus recursos y poder recurrir a la justicia europea.

Los cuatro permanecerán al menos tres o cuatro días más en el hospital penitenciario de Terrassa, mientras vuelven a ingerir alimentos en una dieta normal, por lo que es probable que pasen el día de Navidad ingresados en este centro.

El presidente del Colegio de Médicos de Barcelona, médico personal de alguno de los presos, explicó a Efe que la hospitalización era necesaria por los riesgos para su salud y por las posibles complicaciones que pueden padecer en los próximos días.

En el hospital penitenciario de Terrassa el personal médico hace controles exhaustivos del estado de salud de los cuatro políticos, con analíticas de sangre y orina cada doce horas y la reintroducción de alimentación de forma progresiva.

El doctor Lluís Cabré, miembro de la comisión de expertos que el Colegio de Médicos barcelonés ha creado expresamente para hacer el seguimiento de la huelga de hambre de los políticos presos, indicó a Efe que el proceso de reintroducción de alimentos «se ha de hacer con cuidado y controlado de cerca» por personal especializado en nutrición en un hospital.

Los presos políticos toman desde ayer infusiones y alimentos triturados, hasta llegar a unas 400 o 500 calorías, que se irán incrementando día a día hasta las 2.000 calorías, que es lo que se considera el contenido de una dieta normal, y siempre que no se produzcan complicaciones, como diarreas o arritmias.