Un artículo original de Eulixe

La fotografía de hoy nos lleva al año 1981, cuando Diario 16 sacó la portada de la imagen. En ella, poco después del intento del golpe de estado en España, se hacían públicas estas palabras del rey Juan Carlos: «juro que ni abdicaré, ni abandonaré España». Pues resulta que sí abdicó, y sí abandonó España. Más en concreto, Juan Carlos se hallaba en paradero desconocido desde el pasado 3 de agosto. Hoy sabemos que desde entonces, el emérito se encontraba refugiado en Emiratos Árabes Unidos. Recordemos que la seguridad durante su fuga y su actual estancia de lujo en EAU es pagada por el Estado. 

Hoy en día se sabe que durante todo su reinado, el rey emérito defraudó continuamente al pueblo que encabezaba. Además abdicó en 2014 y este 2020 finalmente ha abandonado España. Todavía quedará por ver si al final responde ante la justicia por la corrupción y evasión que señalan varias investigaciones, o si finalmente su hijo ayudará con ayuda estatal a encubrir estos presuntos crímenes. 

De momento, Juan Carlos está disfrutando de su ingente fortuna en los Emiratos Árabes Unidos, tal y como informó hoy la CAsa Real en un escueto comunicado: “S. M. el Rey Juan Carlos ha indicado a la Casa de Su Majestad el Rey que comunique que el pasado día 3 del presente mes de agosto se trasladó a Emiratos Árabes Unidos (EUA), donde permanece en la actualidad”.

Juan Carlos I abandonó el Palacio de la Zarzuela el día 2 de agosto, pasando esa noche con sus amigos regatistas en Sanxenxo (Pontevedra). Al día siguiente tomó un jet privado desde el aeropuerto de Vigo, que le trasladó a Abu Dabi, capital de Emiratos, donde permanece todavía.El alquiler del avión que le llevó a Emiratos, un modelo Global 6500 con matrícula 9H-VBIG de la compañía TAG Aviation, costó 140.000 euros, que no se sabe quien ha pagado, según reveló el diario Abc.

El rey emérito Juan Carlos I no ha sido privado de su título, lo cual no tiene solo consecuencias en cuanto a los títulos que se ostentan, sino que afecta directamente al Presupuesto del Estado: la seguridad del monarca es competencia del Estado Español. El Estado no abona los costes derivados de los vuelos ni los de alojamiento del exmonarca, pero sí debe hacerse cargo de su escolta, lo que supone:

  • Coste salarial (nóminas, seguridad social) de los agentes desplazados permanentemente para garantizar su custodia
  • Costes por desplazamiento de los agentes
  • Alojamiento y comida
  • Coste de los recursos necesarios para llevar a cabo el seguimiento y garantizar la seguridad.
  • Coste de salidas por carretera (vehículos, equipamiento técnico) u otras acciones suplementarias.
Eulixe