No se detienen los escándalos financieros sobre la Casa Real. El último tiene que ver con que Juan Carlos I fue accionista durante casi dos décadas de una decena de compañías del Ibex 35 a través de una sociedad instrumental. Esta firma se utilizó, presuntamente, para ocultar el cobro de comisiones opacas, pagar vuelos privados y disponer de efectivo para otros gastos. Las diligencias también están en manos de la Fiscalía del Tribunal Supremo desde el pasado julio.

El emérito fue titular de miles de participaciones de bancos y empresas nacionales como BBVA, Santander, Iberdrola, ACS, Ence, Abertis, Endesa, Acciona y Repsol, entre otras. La identidad de Juan Carlos I se escondía tras un complejo entramado societario que tenía ramificaciones en Liechtenstein y supuestos testaferros, según nuevos documentos sobre la presunta fortuna del Rey emérito a los que ha tenido acceso El Confidencial.

Un sociedad instrumental manejada por el primo del Rey

La Fundación Zagatka, que así se llama la sociedad instrumental, operaba en los bancos Credit Suisse y Lombard Odier y ejecutó compras y ventas de acciones por importes millonarios. Fue constituida en 2003 por el primo del monarca Álvaro de Orleans-Borbón y dirigida por él desde entonces. Su forma de actuar era moviendo el dinero, que llegaba a su balance por comisiones en presuntas operaciones de intermediación y que era automáticamente invertido en bolsa y otros productos financieros.

Cuando el monarca necesitaba fondos para pagar un avión chárter, abonar una estancia en un hotel o sencillamente disponer de efectivo, Zagatka efectuaba ventas parciales de los activos y elevaba inmediatamente el saldo disponible en los depósitos.

Aunque la mayoría de las empresas en que invirtió la fundación eran nacionales, la información bancaria de la sociedad también refleja adquisiciones en compañías francesas, alemanas, británicas y suizas, así como compras de bonos y de participaciones de fondos.

Juan Carlos I movió en Suiza millones en acciones a través de una sociedad instrumental manejada por su primo
Juan Carlos I movió en Suiza millones en acciones a través de una sociedad instrumental manejada por su primo

La sociedad instrumental tenía gran actividad 

El ritmo era endiablado. En enero de 2011, en apenas una semana, la fundación recibió un dividendo de 3.377 euros por 46.334 títulos de BBVA; traspasó 5.000 acciones de Repsol por 103.907 euros y otras 50.714 del banco Popular por 189.247 euros, y se deshizo de 7.300 títulos de Abertis con unos ingresos de 99.005 euros. En las siguientes semanas, vendió más de 200.000 participaciones de Ence.

Los registros de Zagatka también evidencian operaciones con BBVA, Santander, Iberdrola, ACS, Ence, Abertis, Endesa, Acciona y Repsol. En los años siguientes, la fundación tuvo en su cartera porcentajes de firmas extranjeras como Alstom, Henkel, Carlsberg, Carrefour, Telecom, Sanofi, Bayer, Allianz, Veolia y BHP Billiton, entre otras multinacionales. También invirtió en productos alternativos. Zagatka inyectó 760.000 euros en un fondo Global Health de JP Morgan; en abril de 2015, metió otros 808.618 euros en un vehículo de Lombard Odier, y, en octubre de ese último año, año y medio después de que Juan Carlos I renunciara al trono, dedicó 684.043 euros adicionales a un fondo de Pictet.