Juan Luis Cano periodista, escritor y famoso, sobre todo, por haber sido parte del dúo Gomaespuma junto con Guillermo Fesser, ha concedido una entrevista al medio liberal Vox Populi y no se ha dejado nada en el tintero.

Tiene experiencia en política. Vecino de Torrelodones (Madrid), se presentó como candidato en las elecciones municipales de 2007, en un partido formado por ciudadanos (Vecinos por Torrelodones) como respuesta a supuestos escándalos urbanísticos.

Tras dar un repaso a la radio actual, donde vaticina la muerte de la radiofórmula («están condenadas de una manera inequívoca porque la gente lo que quiere es escuchar sus propias listas») y critica lo estático de las programaciones («ese inmovilismo está haciendo que la radio envejezca y pierda terreno con respecto a los podcast»), pasó a hablar de su época en Gomaespuma.

«Siempre hemos tenido la suerte de que, donde hemos estado, nos han dejado hacer», añora, aunque fija: «me imagino que es porque obtuvimos buenos resultados desde el principio. Si no, quizá nos hubieran cortado las alas y nos hubieran mandado a cascarla».

Recuerda que hicieron cosas que ahora serían impensables. «Recuerdo una vez, en Semana Santa, que hicimos una parodia de la procesión del silencio. Entonces, nos tiramos una hora simulando que arrastrábamos los pasos mientras uno decía ‘silencio, coño’», señaló Cano. «No sólo no nos censuraron, sino que nos dejaron hacer demasiado. Demasiado…», asevera.

Sobre esos tiempos del «demasiado», rememora que «cuando estábamos en Antena 3 Radio, en el año 83, dos años después del intento de golpe de Tejero, hicimos una parodia en Gomaespuma, por la tarde, como si entrara la Guardia Civil en el programa».

Sobre su experiencia en política, Cano recuerda que «que una experiencia humanamente positiva porque conocí a gente maravillosa» y que «si la gente buena se une es capaz de conseguir muchísimas cosas». Sin embargo, lamenta que quienes dieron la cara «lo pasamos muy mal». «Nos pusieron denuncias falsas, acoso, yo me tuve que ir de mi casa», señala.

El PP de Torrelodones llegó a meter cartas con su cara en una diana, «pero además con el logotipo del partido». «Eso mismo se lo pasé por fax a la secretaria de Esperanza Aguirre. Pero bueno, eso es una tontería al lado de otras cosas que nos hicieron», indica el humorista.

Sobre su visión de la política, lo tiene muy claro: «Los movimientos importantes empiezan siempre de abajo a arriba». Explica que los partidos pueden tener fuerza suficiente para pugnar con los partidos tradicionales, sobre todo a nivel municipal, y que «es una buena manera que la gente se movilice y se una con buenos fines para meter presión a los políticos». Lo tiene muy claro, además: «Primero, honestidad real. Segundo, ganas de trabajo. Tercero, humildad».

Sobre la situación en España en la era del covid, comenta que «es muy lamentable, especialmente en Madrid, donde están primando los intereses políticos por encima de la salud». Señala que «mención aparte merece la ultraderecha, que es asquerosa, rastrera y muy peligrosa. Se aprovecha de que la gente, cuando está desesperada, se agarra a un clavo ardiendo y, en este caso, es la ultraderecha, la que lo hace».

«No da absolutamente ninguna solución a los problemas. Vive del enfrentamiento, de la bronca, de la mentira y de los incendios», sentencia.

Al ser preguntado por la crispación que rodea todos los estamentos de nuestro país, cano señala que le da «mucha pena» cuando ve «a chavalitos con 16 años con la bandera del ‘aguilucho’, gritando vivas a Franco y a José Antonio». «Entonces, digo: ¿pero estos imbéciles? Me da mucha pena. Eso es muy peligroso», añade.