Julio Anguita, excoordinador de IU y exsecretario general del PCE, sigue siendo una de las voces más coherentes y escuchadas de la política actual. Sus análisis, aunque cada vez más espaciados, arrojan un punto de vista analítico y certero de la situación política de nuestro país. En esta ocasión ha concedido una entrevista a ElDiario.es en la que analiza el ascenso de Unidas Podemos al poder, donde el actual coordinador general de Izquierda Unida, Alberto Garzón, se ha colocado como ministro de Consumo.

Anguita lanza una pregunta afilada para comenzar la entrevista: ¿Cómo es posible que durante tres meses no hubiese voluntad en Pedro Sánchez de pactar con Unidas Podemos, mientras miraba a PP y Ciudadanos y, de pronto, en 24 horas, se decide a hacer lo contrario?

El mismo la responde: «no se podía seguir desoyendo a la militancia del PSOE, la que gritaba ‘con Rivera no’ en Ferraz; y tampoco hay que olvidar que persistir en la vía del PP quizá habría obligado al PSOE buscar otro candidato más proclive al entendimiento. No había más remedio que tirar hacia adelante».

Tras esta aclaración, analiza la situación que va a encontrarse el Gobierno, indicando que se van a «encontrar con dificultades para todos, para los ministros de Unidas Podemos y el Gobierno en su conjunto, que no son los aspavientos delirantes del tripartito de la derecha, sino el IBEX, la Iglesia, los elementos del PSOE que no están por la labor y la obstrucción que se hará en las instituciones contra las política del Gobierno».

Anguita señala también que los ministros de Unidas Podemos se van a encontrar con más problemas aún: «frente a sus deseos de aplicar el programa, nos vamos a encontrar con la fría racionalidad económica, con que hay que defender la economía de mercado tal y como está en el programa de gobierno. Habrá una pugna silenciosa y los ministros de Unidas Podemos tendrán dificultades inherentes, por unas concepciones de política económica que ya han chocado en épocas anteriores. Aun así, merece la pena, sabiendo dónde están las dificultades».

Aunque pone las preguntas sobre la mesa, el histórico político también pone soluciones. Indica que, para luchar contra estas adversidades, «hay que hacer especial hincapié, y he hablado con ellos, en que hay que organizarse. Hay que decirle a la gente que también es su lucha, si dejamos a los ministros solos, nosotros mismos nos hemos cavado la fosa». «Parecía que el capitalismo sería el imperio del siglo XXI, pero está en crisis. No se combate dejándolo solo, hay que ir sustituyéndolo. Con un problema añadido, que es nuevo, el del cambio climático: la importancia de la velocidad a la que se produce, y que la terapia va a costar sacrificios en modos de vida, comportamientos, consumo… El planeta seguirá existiendo, ¿pero la humanidad?»

Sobre el programa pactado por el PSOE y Unidas Podemos, Anguita señala que «es de socialdemocracia muy tibia». Sin embargo, añade que «cumplir la Constitución hoy en día es revolucionario, porque los poderes económicos no la cumplen. Viven y medran incumpliéndola». «La Constitución no es la mía, la mía ideal es republicana y federal. Pero como soy militante, en esta coyuntura de tensión se trata de que la legalidad esté de nuestra parte y quitarle así la impostura a la derecha de que ellos son los constitucionales, remata.