El juicio contra los tres agentes de policía acusados de matar al destacado abogado de derechos humanos Tahir Elçi representa una oportunidad de hacer justicia que se ha demorado demasiado; así lo ha afirmado hoy Amnistía Internacional. El 28 de noviembre de 2015, Tahir Elçi recibió un disparo en la cabeza poco después de haber ofrecido una rueda de prensa en la ciudad de Diyarbakır, donde hoy comienza la primera vista del juicio contra tres de los acusados.

El informe presentado por Forensic Architecture en 2019 concluía, por un proceso de eliminación, que Tahir Elçi había sido asesinado con toda probabilidad por uno de los tres agentes de policía presentes en la escena. Estos agentes se enfrentan al cargo de “causar la muerte por negligencia dolosa”, delito que acarrea entre dos y seis años de prisión.

Casi cinco años después de dispararse la bala que mató a Tahir Elçi, cabe esperar que la persona que apretó el gatillo se enfrente finalmente a la acción de la justicia. Tahir Elçi trabajaba para ayudar a víctimas de violaciones de derechos humanos a obtener justicia y hacía campaña por el fin de la violencia y el respeto de los derechos humanos del pueblo kurdo”, ha declarado Milena Buyum, responsable de campañas sobre Turquía de Amnistía Internacional.

“Es una cruel ironía que la misma violencia que Tahir Elçi intentaba erradicar con su labor de campaña fuera la que truncó su vida. Hacer justicia a Tahir Elçi sería un rayo de esperanza en un país donde la impunidad, por desgracia, es endémica.”

Calumniado, detenido y sometido a un proceso judicial fraudulento

En las semanas que precedieron a su brutal asesinato, Tahir Elçi había sido calumniado, detenido y sometido a un proceso judicial fraudulento. También había recibido múltiples amenazas de muerte de las que hablaba abiertamente, pero las autoridades no tomaron medidas para protegerlo.

Esta campaña de intimidación comenzó a raíz de sus comentarios en un programa de televisión en el que había afirmado que el Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) no era una organización terrorista sino un movimiento político armado que contaba con apoyo popular. Justo antes de su asesinato, Tahir Elçi había dicho a la prensa: «Aquí no queremos armas, enfrentamientos ni operaciones [policiales]».

Türkan Elçi, la viuda de Tahir, dijo: “Cuando un abogado que cree en la lucha contra la guerra y la violencia es asesinado a tiros a la vista de todo el mundo, se abre una herida profunda en la conciencia de la sociedad”. Aunque el enjuiciamiento se haya demorado cinco años, seguimos confiando en que se hará justicia. No hemos perdido la fe en la ley.”

Un juicio largamente esperado

La primera vista del juicio contra tres agentes de policía y un presunto activista del PKK comenzará el 21 de octubre ante el 10º Tribunal Penal para Delitos Graves de Diyarbakir.

Amnistía Internacional Turquía estará presente para observar el comienzo de este juicio largamente esperado junto a decenas de activistas, abogados de derechos humanos y otras personas.

En 2015, el emblemático Minarete de las Cuatro Columnas de Diyarbakır resultó dañado durante los enfrentamientos armados entre las fuerzas de seguridad turcas y miembros del PKK. Dos días después, Tahir Elçi pidió el fin de la violencia en una rueda de prensa organizada en el lugar. Al terminar el acto, agentes de policía presentes en el lugar dispararon contra dos presuntos miembros armados del PKK que huían por la misma calle donde Tahir Elçi estaba de pie junto al monumento.

La investigación de su homicidio fue defectuosa: no se aseguró la zona en el momento ni se llevó a cabo una investigación minuciosa de la escena del crimen durante casi cuatro meses. Los agentes que habían estado presentes sólo fueron interrogados como testigos.

En el momento de su asesinato, Tahir Elçi era presidente del Colegio de Abogados de Diyarbakır, que encargó el examen del caso a la organización investigadora Forensic Architecture, con sede en Reino Unido. El informe de Forensic Architecture y el vídeo que lo acompaña se presentaron a las autoridades fiscales en 2019 y formaron parte del acta de la acusación formal aceptada en marzo de 2020. Una vez que las autoridades examinaron estas pruebas, los tres agentes de policía que habían disparado aquel día fueron interrogados como sospechosos. Ahora están formalmente acusados en el proceso.

Tahir Elçi representaba a familiares de víctimas de violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad turcas, como desapariciones forzadas y presuntos homicidios ilegítimos a manos de agentes gubernamentales. A lo largo de muchos años desempeñó un papel clave representando a víctimas de estos delitos ante tribunales nacionales y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, ayudó a formar decenas de organizaciones de derechos humanos en Turquía y trabajó en estrecha colaboración con grupos internacionales de derechos humanos, entre ellos Amnistía Internacional.