Este lunes el diario The New York Times se ha hecho eco de la noticia de que un error cometido por la Audiencia Nacional permitió que uno de los capos de la mafia italiana más buscados en España quedase en libertad.

Vittorio Raso, el supuesto cabecilla de la mafia calabresa, la ‘Ndrangheta, había sido detenido el pasado 10 de octubre en Barcelona en virtud de una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) de las autoridades italianas por delitos de pertenencia a organización criminal, extorsión y tráfico de estupefacientes.

El juez y la mafia italiana

Según recoge The New York Times, el juez Alejandro Abascal puso en libertad a Raso al estar solo acusado de un delito de extorsión cuando fue puesto a disposición judicial. No fue hasta dos horas después de ordenar su libertad que supo que era un capo mafioso, por lo que se volvió a ordenar sin éxito su inmediata detención.

“El juez no estaba al tanto de acusaciones que vincularan al fugitivo con el crimen organizado”, señalan desde el New York Times.

Sin embargo, fuentes policiales insisten en que la detención de Raso iba acompañada de un atestado donde se detallaba las penas de 15 y 20 años por delitos de extorsión más 20 años por tráfico de drogas, todo como miembro de la ‘Ndrangheta.

Tal y como recoge el diario, «‘Ndrangheta se ha convertido en una de las organizaciones criminales más poderosas de Italia debido a sus conexiones con los carteles de la droga latinoamericanos que, con el tiempo, convirtieron a la organización en el principal importador de cocaína en Europa. Ganó infamia internacional a través de asesinatos en Italia y en el extranjero , así como inversiones multimillonarias en restaurantes y bienes raíces en Roma y en todo el mundo».

Dos años investigando a la mafia italiana en España

La investigación contra Raso se inició en octubre de 2018, gracias a la colaboración entre la Policía Nacional y la policía italiana. Aunque inicialmente se le detectó en Málaga, posteriormente se constató que se había trasladado a Barcelona en donde fue localizado y detenido con documentación falsa.

Tras la detención en Barcelona, la policía italiana llevó a cabo diversos registros en Turín “contra particulares estrechamente vinculados” a Raso. Tras encontrar drogas, armas y 360.000 euros comunicó que la investigación seguía abierta en busca de “una serie de sujetos, presentes en el territorio italiano y en España», vinculados al narcotráfico y el blanqueo de capitales.

Ahora, tras haber salido de los calabozos de la Ciudad de la Justicia en Barcelona desde donde declaró por videoconferencia, la Policía Nacional sigue en busca del capo mafioso que desapareció sin dejar rastro.