El acto de entrega se ha celebrado en el Atrio del Parlamento de Navarra y ha contado con la presencia de la presidenta de la Comunidad Foral de Navarra, Uxue Barkos, y el delegado del Gobierno en ese territorio, José Luis Arasti, junto a otras autoridades autonómicas.

El reconocimiento como víctimas de la represión franquista de estas 32 personas fue impulsado por la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra (AFFNA-36) que preside Jokin de Carlos, también presente en la ceremonia. Esta asociación ha ayudado a las familias en las gestiones de búsqueda de documentación sobre el destino de los represaliados y en la presentación de las solicitudes de reparación.

El Ministerio de Justicia ha entregado, desde 2009, 2.508 declaraciones como las de este lunes, que reconocen de manera oficial a sus titulares y pretenden darles una reparación por haber padecido persecución, condenas, sanciones injustas o cualesquiera otras formas de violencia personal por razones políticas, ideológicas, de creencia religiosa o por cualquier otro motivo.

Tras entregar los certificados, el secretario de Estado ha explicado que la promoción de los derechos humanos y, en concreto, la reivindicación de la memoria histórica es uno de los ejes principales de actuación del Ministerio de Justicia, ejecutado a través de la nueva Dirección General para la Memoria Histórica, que tiene como cometido destacado impulsar la búsqueda de los desaparecidos de la Guerra Civil y la dictadura franquista.

«La invisibilidad de las víctimas, de los vencidos, es algo que todavía no se ha resuelto y una sociedad democrática, del siglo XXI, no puede permitirse seguir mirando hacia otro lado o silenciando un trauma que partió en dos nuestro país», ha añadido Dolz, que ha insistido en que mediante las declaraciones entregadas este lunes en el Parlamento de Navarra «la democracia que defendieron esas víctimas honra a los ciudadanos que sufrieron la injusticia y los agravios de la Guerra Civil y la dictadura».