La número dos de JxCat para el 28A, Laura Borràs, ha subrayado este sábado que las «líneas rojas» de su candidatura pasan por «no recular en derechos fundamentales» y poder negociar las «necesidades» del pueblo catalán, que «en un 80 % pide ejercer el derecho a la autodeterminación».
Durante una visita al mercado de la Concepció de Barcelona, junto con la candidata a las elecciones municipales Elsa Artadi, Borràs se ha expresado así tras la publicación de una carta de los presos de JxCat en La Vanguardia.
Jordi Sànchez, Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn han manifestado su predisposición a «hacer posible un Gobierno estable» siempre y cuando el candidato «no niegue el referéndum de autodeterminación como una de las opciones de solución».
Los presos se han comprometido en mantener «una posición inequívoca y clara en el diálogo», pero a la vez han indicado que no habrán «barreras infranqueables si hay buena voluntad de dialogar».
En este contexto, Borràs ha remarcado que «las líneas rojas» no «vienen y se van», sino que están en el mismo lugar que antes de la convocatoria de elecciones a las Cortes, cuando fracasó el diálogo entre la Generalitat y el Gobierno de Pedro Sánchez.
Así, si bien ha definido a JxCat como los «campeones de la negociación», ha subrayado que «las líneas rojas pasan por no recular en los derechos fundamentales y negociar todo lo que tiene que ver con las necesidades del pueblo de Cataluña, que en un 80 % pide poder ejercer el derecho a la autodeterminación».
La candidata ha remarcado así que las «condiciones» que pondrían sobre la mesa, en una eventual negociación postelectoral, serían «no recular en derechos fundamentales, exigir el final de la represión y hacer posible el ejercicio del derecho a la autodeterminación», pues no van a renunciar, ha dicho, «a la línea roja fundamental, que es el 1-O».
Ha enfatizado que hay otras «líneas rojas» para JxCat que no son «negociables», porque parten de «consensos básicos» en Cataluña, y que son, según ha afirmado, la lengua, la escuela catalana y los medios de comunicación públicos.
























