Domínguez demuestra que el activismo y la resistencia pueden prevalecer sobre el odio y la intolerancia

La reconocida activista en pro de los derechos de las mujeres y artista visual, Yolanda Domínguez, ha logrado una victoria judicial contra el youtuber, autodenominado Un Tío Blanco Hetero (UTBH), un personaje notorio por su postura antifeminista y sus frecuentes ataques a la izquierda. El suceso tuvo lugar tras una demanda presentada por el youtuber, que fue posteriormente desestimada por la Audiencia Provincial de Madrid, vindicando así a Domínguez después de que ella lo etiquetara como un “troll misógino y agresivo hacia las mujeres”.

Esta victoria legal, que representa un desafío al creador de contenido famoso por su declarado machismo, pone de relieve la persistente problemática de la violencia digital contra las mujeres. Es un asunto delicado que, aunque no se discute lo suficiente, tiene graves repercusiones en la vida de las mujeres que son objeto de dichos ataques. Domínguez lo señala con firmeza, recordándonos que el impacto de esta violencia en la vida real de las mujeres y su bienestar es significativo, a pesar de su origen digital.

Estoy muy feliz porque hoy la Audiencia Provincial de Madrid ha desestimado la demanda que UTBH interpuso contra mí y le ha impuesto las costas judiciales. He querido pelearlo porque es importante que se reconozca la violencia digital. ¡POR MÍ Y POR TODAS! pic.twitter.com/KlcJ0W4Pcv

— Yolanda Domínguez (@yodominguez) June 21, 2023

UTBH, UNA AMENAZA TÓXICA EN LA ERA DIGITAL

La experiencia de Yolanda Domínguez con UTBH ilustra con claridad la naturaleza insidiosa de esta violencia digital. UTBH, con sus 443.000 suscriptores en YouTube, se ha convertido en un ejemplo preocupante de cómo la internet puede ser un medio para el abuso y la intimidación. Escondiéndose tras una máscara blanca que oculta su identidad, aunque últimamente también prescinde de ella para hacer sus directos en Twitch, este creador de contenido ha hecho una práctica de publicar vídeos despreciativos dirigidos a mujeres feministas. Según Domínguez, “se burla y degrada a las mujeres, sabiendo muy bien que esto alentará a sus seguidores a lanzar ataques viciosos y masivos. Yo misma he sido víctima de estos ataques”.

Domínguez se refiere a un vídeo que el youtuber antifeminista publicó en 2018 sobre ella. En respuesta al vídeo, la activista se vio inundada de comentarios denigrantes sobre ella y su trabajo. En 2019, Domínguez cuestionó en Twitter la decisión de la Universidad Europea Miguel de Cervantes de invitar a UTBH a una mesa redonda sobre feminismo, calificándolo de “troll, misógino y violento hacia las mujeres”.

En respuesta, UTBH exigió una disculpa y que se eliminara el tuit. En lugar de retractarse, Domínguez reafirmó su posición en un vídeo publicado en Facebook. Finalmente, UTBH la demandó en los tribunales, alegando una violación a su honor. Sin embargo, en el procedimiento de la audiencia previa al juicio, UTBH admitió que las etiquetas de troll y machista eran justificables, pero no así la de “violento con las mujeres”.

En mayo de 2022, el tribunal de primera instancia emitió un veredicto parcialmente a favor de UTBH. Sin embargo, Domínguez apeló, y finalmente la Audiencia de Madrid rechazó el recurso del youtuber, dictaminando que “el derecho a la libertad de expresión prevalece sobre el derecho al honor del demandante”.

EL CONTINUO ATAQUE DE UTBH Y LAS CONSECUENCIAS PARA DOMÍNGUEZ

A pesar de la sentencia inicial del juzgado, UTBH no desistió en su campaña contra Domínguez. Continuó publicando videos en los que se mofaba de ella y de las feministas en general, acusándolas de intentar imponer sus “ideas totalitarias” sobre la violencia de género. Como resultado de este continuo acoso, Domínguez ha tenido que enfrentarse a insultos y burlas en las redes sociales, lo que ha tenido un efecto silenciador en su voz y su participación en estos espacios.

El caso de Yolanda Domínguez contra UTBH arroja luz sobre la realidad de la violencia digital y el acoso en las redes sociales. Domínguez cree que ha sido el objetivo de estos ataques debido a su prominente defensa de los derechos de las mujeres y que personajes como UTBH buscan silenciarla.

“Las redes sociales se han vuelto un lugar extremadamente hostil hacia las mujeres. Aquellas de nosotras con voz e influencia somos particularmente atacadas. Nos están expulsando del debate público y buscan censurarnos”, explica Domínguez.

El panorama actual, con la probable entrada al gobierno de la ultraderecha de la mano del PP, no parece prometedor. “Si no se reconoce la existencia de la violencia de género, mucho menos se reconocerá la existencia de la violencia digital”, sostiene Domínguez. A pesar de ello, ofrece un mensaje de esperanza: “No vamos a dejar de luchar para que esta violencia digital contra las mujeres sea reconocida y condenada”.

Yolanda Domínguez se mantiene firme en su compromiso de resistir y de continuar luchando por los derechos de las mujeres. Su victoria en los tribunales contra UTBH no es solo una victoria personal, sino también una señal de esperanza para todas las mujeres que se enfrentan a la violencia digital. Demuestra que el activismo y la resistencia pueden prevalecer sobre el odio y la intolerancia, incluso en la arena pública de las redes sociales.

 

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