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La Audiencia de Barcelona ha avalado la decisión del juez de dejar en libertad a dos de los nueve investigados por la violación múltiple de una joven de 18 años en Sabadell (Barcelona) y ha descartado dictar órdenes de alejamiento de los acusados respecto de la víctima.

Así lo sostiene en varios autos la sección tercera de la Audiencia, que desestima el recurso de la acusación particular y da la razón al juez que investiga esta violación múltiple ocurrida la madrugada del pasado 3 de febrero en un antigua sucursal bancaria abandonada en Sabadell.

Por esta violación grupal permanece en prisión preventiva M.A., uno de los tres supuestos autores materiales de la agresión sexual, mientras que el segundo, K.O., se fugó después de que el juez de instrucción le dejó en libertad con cargos, antes de recibir el informe toxicológico que le incrimina.

El tercer autor material de esta agresión sexual múltiple aún no ha podido ser identificado, mientras que en la causa hay otros siete investigados como cooperadores, porque supuestamente se encontraban en la nave, de los que uno, J.B., ha ingresado también en prisión porque la Audiencia consideró que contribuyó a crear una «intimidación ambiental» que impidió que la víctima se planteara defenderse o intentara escapar.

La acusación particular ejercida por la familia de la víctima pidió a la Audiencia que revocara la decisión del juez de excarcelar a otros dos de los jóvenes que supuestamente también se encontraban en la nave, R.O. y M.B., al considerar que también contribuyeron a crear una «intimidación ambiental».

No obstante, la Audiencia ha optado en este caso por dar la razón al titular del juzgado de instrucción número 2 de Sabadell y mantener su libertad con cargos.

En el caso de R.O., hermano de uno de los supuestos autores materiales de la violación -el fugado K.O.-, porque considera que, pese a que se encontró su huella dactilar en la estancia, el joven alegó que acudía frecuentemente a visitar a su hermano -que vivía allí- y que aquella noche fue al lugar a buscar papel de fumar y se fue inmediatamente.

La Audiencia destaca que en el caso de R.O. los análisis del Instituto Nacional de Toxicología descartan la presencia de material genético suyo en las muestras tomadas a la víctima y que su parecido familiar con su hermano pudo «inducir a confusión identificatoria» por parte de la joven.

Al no haber vestigios de ADN en las muestras tomadas a la víctima, al negar el acusado su presencia en el momento de la agresión y ante las dudas sobre su identificación, la Audiencia considera que no existe base suficiente para enviarle a prisión, porque además no aprecia riesgo de fuga porque siempre que ha sido requerido ha acudido al juzgado y tampoco hay riesgo de destrucción de pruebas dado el tiempo transcurrido desde la violación.

En el caso de M.B., la Audiencia también ratifica la decisión del juez de dejarle en libertad, ya que el abogado de la víctima le susurró algo a la joven justo antes de que entrara en la rueda de reconocimiento en la que le identificó, después de tres meses de los hechos, sin que previamente le hubiese descrito.

Según la Audiencia, aunque no se puede afirmar que la rueda de reconocimiento esté «contaminada» por la intervención del abogado, existen en este caso «muchas circunstancias que arrojan serias dudas y muy razonables sobre su fiabilidad», por lo que entiende que tampoco se le puede enviar a prisión.

En su escrito, la Audiencia insiste en que el relato de la agresión sexual múltiple sufrida por la joven es «verosímil» y subraya que fue víctima de tres delitos de agresión sexual.

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