La computación cuántica ya es una nueva carrera tecnológica. Permitirá crear más y mejores medicamentos, o enviar información inmune a ciberataques más sofisticados. Hará más difícil espiar a personas y Gobiernos, pero también facilitará acceder más rápido a secretos ajenos. China, Estados Unidos, la Unión Europea y grandes empresas lo saben y ya se han puesto en marcha.
El mundo ha empezado a conocer la mecánica cuántica gracias a la serie The Big Bang Theory o al experimento mental del gato de Schrödinger. Ese gato paradójico, vivo y muerto a la vez en una caja hasta que esta se abre, ilustra el principio de superposición, que junto con otros cada vez será más conocido en los próximos años. El motivo es que la computación cuántica, que aplica esa rama de la física, será una oportunidad para muchas empresas y traerá nuevas preocupaciones para los Estados.
Las tecnologías emergentes han saltado de los laboratorios al discurso geopolítico. Por ejemplo, la inteligencia artificial no solo servirá para automatizar trabajos e incorporar nuevos robots al día a día, sino para analizar grandes bases de datos y tomar decisiones militares, o reconocer a un enemigo desde vehículos aéreos no tripulados.
De la misma forma, la computación cuántica, que se estima que no se habrá desarrollado del todo hasta 2035, ayudará a descubrir nuevos materiales y formas de asegurar las comunicaciones o de procesar información. Aún faltaría una década para poder leer toda la información secreta del mundo. Por ello, países como Estados Unidos y China, la Unión Europea y…
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Fuente: El Orden Mundial