Castilla y León no cesa en su debacle tras la constitución gubernamental del PP y Vox, donde ya han dimitido diversos altos cargos, se ha rebasado la media de inflación de toda España, con listas en espera sanitarias que no dejan de prolongarse…

Tras la ruptura de Alfonso Fernández Mañueco con Ciudadanos y las últimas elecciones, adelantadas, se constituía el Gobierno bipartidista de PP y Vox, ya que el popular no consiguió gobernar con mayoría absoluta.

Se constituía así el primer Gobierno al que ingresaba la formación ultraderechista, del que presumían iba a ser la prueba de fuego en el que iban a realizar acciones como reducir el coste político de la región, pero ha aumentado, y en los otros puntos que el partido sacaba pecho no ha salido como esperaban.

El cisma mayúsculo se daba este verano debido a la nefasta gestión de los incendios que se llevaba a cabo desde la comunidad, ya que en los meses previos Juan Carlos Suárez-Quiñones, se negaba a limpiar los montes.

Desde la oposición han denunciado que en este sentido y otros la tarea legislativa de las Cortes de Castilla y León es «prácticamente inexistente», con la excepción de la supresión de los impuestos de sucesiones y donaciones.

Corrupción

Además, a tal despropósito se le añaden sospechas por corrupción, como se esgrimió que ocurría con el consejero de Cultura, el escritor Gonzalo Santonja.

El mismo Mañueco también se encuentra en la picota bajo la acusación de presunta financiación ilegal en las primarias en las que se presentó

El portavoz de Podemos, en las Cortes de Castilla y León Pablo Fernández, define estos seis meses de gestión para Público como «catastróficos».

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