Ana García de la Torre
Secretaria Confederal de Salud Laboral y Medioambiente de UGT


La sociedad no para de reclamar acciones urgentes y decididas frente a la emergencia climática y a favor de la protección del medio ambiente. Coincidiendo con la Cumbre de Acción Climática que organizó la ONU en septiembre, se llevaron a cabo históricas movilizaciones en todo el planeta, y por supuesto también en nuestro país.  Desde UGT promovimos diversas concentraciones y manifestaciones. Por poner un ejemplo, convocamos una concentración delante del Ministerio de Transición Ecológica y que finalizó con la entrega de una carta a la ministra en la que reclamábamos una Estrategia de Transición Justa frente a la emergencia climática, para no dejar a nadie atrás y proteger a las trabajadoras y trabajadores, así como a las zonas potencialmente afectadas por los cambios. En los centros de trabajo, también promovimos concentraciones simbólicas de 4 minutos y 15 segundos que sirvieron de reflexión en torno a la clara señal de alarma que supuso alcanzar el pasado mes de abril una concentración de partículas de dióxido de carbono en la atmósfera de 415 ppm (partes por millón), nivel que no se registraba desde hacía 3 millones de años. 

La semana pasada decenas de miles de personas se movilizaron en las calles de Cartagena exigiendo medidas inmediatas para evitar el colapso del Mar Menor, la laguna de agua salada más grande de Europa. Un colapso debido al impacto de nuestra actividad en el medio que hace que un exceso de nutrientes acaben llegando al Mar Menor produciendo un proceso masivo de eutrofización. Es decir, una acumulación de residuos orgánicos que provoca la proliferación de algas que consumen todo el oxígeno presente en el agua e impiden que el resto de organismos puedan acceder a él y terminen muriendo.

El cambio climático, un grave problema

Estos son buenos ejemplos de cómo la sociedad está despertando y exigiendo actuaciones inmediatas, algo que se ve reflejado en el último Eurobarómetro, según el cual un 89% de la sociedad española ve el cambio climático como un problema muy grave.

Pero lamentablemente, no parece que los partidos políticos consideren los aspectos ambientales con la urgencia que se requiere. Estamos inmersos en un nuevo proceso electoral y, nuevamente, el cambio climático y la protección del medio ambiente están siendo abordados desde un segundo plano. Para muestra el  debate del pasado lunes, donde no se consideró la crisis climática como un punto de relevancia suficiente como para ser incluido entre los temas a tratar. Los cinco candidatos de los principales partidos políticos apenas lo abordaron (únicamente Pedro Sánchez hizo alguna mención, aunque sin entrar en mucha profundidad al respecto). Parece que los políticos siguen sin ser conscientes de que estamos ante el mayor reto al que se enfrenta la Humanidad en este siglo y que se requieren políticas decididas, ambiciosas y liderazgo internacional.

España da la bienvenida a la COP25

Valoramos que España se haya ofrecido a organizar en Madrid la próxima cumbre del clima de Naciones Unidas (COP25), tras las renuncia del Gobierno de Chile a realizarlo en su país -desde UGT, apoyamos las protestas democráticas del pueblo chileno-. Hay que recordar que Chile mantendrá la presidencia del encuentro, lo que supone coordinar las negociaciones de los delegados de los casi 200 países que asistirán a la conferencia.

Esta conferencia, que se celebrará del 2 al 13 de diciembre, debe servir para que los países terminen de cerrar el reglamento de desarrollo del Acuerdo de París, que se debe empezar a aplicar durante la próxima década. 

Se espera, además, que un mayor número de países se comprometan a elevar sus objetivos de reducción de emisiones de efecto invernadero, que, de momento, no son suficientes para que el calentamiento global se quede dentro del límite de los 2ºC.

Un reciente informe, encabezado por el expresidente del IPCC, ha analizado los compromisos de reducción de emisiones de los 184 países que han presentado los planes a los que obliga el Acuerdo de París, y el resultado es que menos del 20% de los mismos se consideran suficientes para cumplir con Paris. Dentro de ese grupo de cumplidores se encuentra la Unión Europea en su conjunto. Una Unión Europea que sólo supone el 9% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial, por debajo del 26,8% de China o el 13,1% de Estados Unidos.

Además, este lunes, Donald Trump notificó a la ONU su decisión de abandonar el Acuerdo de París, tal y como había anunciado hace dos años y prometió en su campaña electoral. Hay que decir que pese a la intención del presidente, muchos Estados de EEUU sí que están apostando decididamente por la reducción de sus emisiones y por el impulso de una industria verde y sostenible.

La Unión Europea tiene que reforzar su liderazgo sobre la acción por el clima ante esta mala noticia relativa a EEUU. Nos estamos quedando sin tiempo. Un grupo de 11.000 científicos acaban de publicar un manifiesto en el que indican que estamos ante un escenario de emergencia climática, ya que el cambio climático se está acelerando más de lo previsto y piden a los Estados que empiecen a aplicar medidas drásticas y urgentes sobre 6 áreas concretas: el cambio del modelo energético, la reducción de gases contaminantes, la protección de la naturaleza y restauración de ecosistemas, la transformación de la alimentación y no desperdiciar la comida, la inclusión de los aspectos e indicadores ambientales en la economía y, por último, la gestión del crecimiento de la población.

Remarco, para concluir, que es de vital importancia que, de cara a las próximas elecciones, los y las votantes tengamos en cuenta cómo afrontan los diferentes partidos políticos los aspectos medioambientales a la hora de decidir el voto. Nuestra supervivencia en La Tierra y la de nuestros hijos y nietos depende de ello.

Vídeo Recomendado:

1 Comentario

Deja un comentario