Zona afectada por la línea de evacuación eléctrica del proyecto eólico Pena Forcada-Catasol II

La Dirección Xeral de Calidade Ambiental ha descartado la evaluación ambiental simplificada del proyecto entre los ayuntamientos de Laxe, Cabana y Zas pues “para determinar las características de los potenciales impactos del proyecto se precisa un análisis y valoración mucho más profunda” que no se aborda en la documentación presentada por la empresa energética.

Por este motivo, Salvemos Cabana ha presentado alegaciones al nuevo proyecto ambiental de la compañía, que la Xunta puso en exposición pública el pasado día 13 de junio tras su publicación en el Diario Oficial de Galicia.

FRAGMENTACIÓN DEL PROYECTO

Es su escrito de objecciones, la asociación ha señalado en primer lugar la necesidad de someter el proyecto eólico Pena Forcada Catasol II en su conjunto (no sólo una parte) a un nuevo procedimiento de evaluación ambiental, dado que la propuesta industrial conlleva no sólo la implantación de aerogeneradores, sino también la utilización de una línea de evacuación eléctrica.

Por este motivo, puede considerarse que se trata de una Resolución administrativa donde no se contempla la exposición del proyecto completo con su estudio de impacto ambiental íntegro, lo que según la actual legislación de procedimiento administrativo común constituiría un acto nulo.

Debe tenerse, en cuenta, además, la jurisprudencia existente al respecto, como la sentencia 01448/2009 del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León sobre la instalación de un parque eólico de Endesa, que considera en relación con la Evaluación de Impacto Ambiental que “se han de tener en cuenta los efectos sinérgicos y acumulativos de las demás instalaciones existentes,, de la línea de evacuación general y de la subestación colectora. Es decir, se han de tener en cuenta todos los elementos pque el parque eólico precise para que funcione, así como su incidencia en relación con los demás existentes“.

Hay que recordar que la línea eléctrica de evacuación del parque eólico Pena Forcada-Catasol II entronca con su homónima del proyecto eólico Mouriños, entre Cabana de Bergantiños y Zas, también impulsada por Gas Natural Fenosa / Naturgy. El hecho es que con esta tramitación fragmentada de dos proyectos eólicos adyacentes y pertenecientes a la misma empresa no se están evaluando los efectos reales sobre el medio natural, ni tomando en consideración los efectos del impacto conjunto de ambas instalaciones en unos de los últimos tramos costeros de Galicia sin parques eólicos. Por eso y en definitiva, el proyecto debe de ser evaluado en su conjunto y no de manera fragmentada.

VALORACIÓN IMPRECISA DE LAS AFECCIONES DE LA INFRAESTRUCTURA SOBRE LOS ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS

En la documentación aportada, si bien GNF / Naturgy “no considera la afección sobre la Red Natura como potencialmente importante“, la empresa parece obviar la fragmentación de la propuesta industrial a la que se ha hecho referencia, que evita el análisis de los efectos acumulativos y su interacción con el proyecto eólico de Mouriños y su respecta línea de evacuación eléctrica, que actualmente también se encuentran en fase de tramitación.

Por otra parte, la alternativa planteada por la compañía se encuentra a poco más de un kilómetro de la Zona Especial de Conservación ES1110005 “Costa da Morte” y la Zona de Especial Protección para las Aves ES0000176 “Costa da Morte (Norte)”, en una zona que también está catalogada como Zona de Especial Protección de los Valores Naturales (ZEPVN) y se encuentra a tan sólo 650 metros de la zona IBA (Important Bird Area) “Costa da Morte”.

SÓLO DOS DÍAS PARA EVALUAR LA BIODIVERSIDAD PRESENTE SOBRE EL TERRENO

El proyecto presentado por la promotora, aún reconociendo su posible existencia en el área de influencia, no evalúa de forma rigurosa las posibles afecciones del proyecto sobre diversas especies incluídas en el Libro Rojo a nivel estatal y el Catálogo Galego de Especies Amenazadas (Decreto 88/2007) presentes en la zona, ni contempla la adaptación detallada del proyecto para evitarlas totalmente en el caso de especies de interés comunitario y/o en peligro de extinción. Al fin y al cabo es la propia empresa la que reconoce que solamente se realizaron a nivel de trabajo de campo “dos jornadas para la caracterización ambiental de los trazados propuestos”, lo que sin duda imposibilita un examen detallado a nivel de evaluación de biodiversidad.

En cualquier caso, a nivel de avifauna, se indica la presencia potencial en el ámbito de estudio y tal como indican los respectivos catálogos de especies amenazadas y vulnerables como Emberiza schoeniclus L. subsp. lusitanica Steinbacher, Botaurus stellaris, Charadrius alexandrinus, Circus pygargus, o Phalacrocorax aristotelis, o a nivel vegetal de Narcissus cyclamineus, Dryopteris guanchica, Sphagnum pylaesii, Spiranthes aestivalis, Scirpus triqueter, Omphalodes littoralis subsp. Gallaecica y Rumex rupestris (estas dos últimas no presentes en la zona de afectación al tratarse de vegetación de conocido carácter dunar y costero).

Importancia reseñable supone el que todo el ámbito del proyecto se sitúa dentro del área de distribución potencial del escribano palustre (Emberiza schoeniclus L. subsp. lusitanica Steinbacher), en peligro de extinción, y dentro de la zona incluída en su Plan de Recuperación. Aunque esta especie suele elegir para su reproducción zonas palustres (preferiblemente carrizales) con vegetación abundante, suele desplazarse a áreas abiertas cercanas a humedales para su alimentación.

De hecho, es la empresa la que reconoce que aunque dentro de la zona de estudio no existe ninguna zona de carrizal que cumpla con las características para ser una zona de reproducción, sí “reúne las características idóneas para ser una zona de alimentación” de esta especie amenazada.

LOS IMPACTOS ACUMULADOS HACEN QUE ESTE PROYECTO SEA AMBIENTALMENTE INASUMIBLE

Lo anterior, sumando a un plan de vigilancia ambiental insuficiente, los impactos negativos sobre el paisaje, el medio ambiente y la salud humana, así como el mayoritario rechazo social a estos proyectos, han llevado a la Asociación Salvemos Cabana a pedir a la Xunta que no se concedan las autorizaciones administrativas solicitadas, dictando una Declaración de Impacto Ambiental desfavorable, procediendo a la devolución del expediente a la empresa promotra.

Deja un comentario