Las relaciones son fundamentales para nuestra existencia. Sin embargo, a veces
cometemos errores que nos hacen traicionar la confianza depositada en ellos. Según los
psicólogos, la confianza tiene tres partes principales: trabajar en la relación, sembrar la
semilla de la confianza y mantenerla. ¿Merece la pena arriesgarse a perderlo todo para
mantener una relación que nos destroza la vida?
¿Por qué la gente traiciona un matrimonio?
En algún momento de nuestras vidas, todos experimentamos el dolor y la traición de una
relación. Aunque parezca que la persona en quien más confiábamos nos ha fallado,
debemos recordar que las relaciones son fundamentales para nuestra existencia. Puedes
crear trampas para descubrir infidelidad y llegar al fondo de si tu cónyuge o novia te ha
traicionado, pero el fondo es mucho más profundo que eso. Al fin y al cabo, una relación la
crean dos personas, es decir, una pareja, y si una persona te ha traicionado, la culpa es de
una persona? No, esto es un profundo error, porque la culpa es de los dos. ¿Has pensado
que a veces animas a tu marido a hacer esto?
¿Qué es la confianza?
La confianza es una relación abierta basada en la confianza en la integridad y la buena
voluntad del socio. Es prácticamente ciego, no conoce la duda, porque donde empieza la
duda, muere la confianza.
El diccionario de Ozhegov da esta definición de confianza:
«Confianza en la integridad de alguien, en su sinceridad, en la corrección de algo».
La confianza es la base de una relación. Y entre un hombre y una mujer en particular. Es
decir, si no confiamos el uno en el otro, estamos condenados desde el principio. En las
relaciones, la confianza es una cualidad muy importante, si no la principal. ¿Por qué?
Porque sin confianza no hay relación.
Según Jack R. Jibb: «La confianza es el resultado de experimentar con éxito el riesgo».
Y John Gray en su libro «Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus» dice:
«La confianza es el lenguaje universal del amor".
Así que la confianza tiene una doble función. En primer lugar, es una barrera contra el dolor, la incertidumbre y el miedo. Y en segundo lugar, es un puente que conecta dos almas.
Según el psicólogo Michael Matteo, la confianza es la esencia de toda relación. Sin
confianza, no hay relación. Sin embargo, la confianza no es una característica inherente a
las personas, sino que se construye con el tiempo y el trabajo.
La confianza tiene tres partes
1. Propia – como «confianza en lo invisible»: La confianza en una relación se basa en la sensación de que la pareja está dispuesta a asumir responsabilidades ante la incertidumbre.
2. Confiabilidad: es la cualidad de la personalidad de la pareja que garantiza un determinado comportamiento frente a las amenazas de la vida (peligro y riesgo).
3. Previsibilidad: comportamiento estable y coherente de la pareja, apoyado en la experiencia previa.
Para las mujeres, la confianza es ante todo una habilidad. Se manifiesta en un estado de
completa paz, tranquilidad, ausencia de dudas. Es la capacidad de relajarse, de sentirse
seguro y protegido. Es la capacidad de no entrar en pánico ante la amenaza de la
incertidumbre.
Las mujeres confían en sí mismas, en su capacidad para protegerse y cuidar de sus hijos,
así como en las personas que les rodean. Confiar es una forma de amar. Y esto es lo que
hace que las mujeres sean capaces de amar de verdad.
Los hombres, por otro lado, confían en su fuerza y en su capacidad para proteger a la
familia. Confiar es una forma de ser valientes. Los hombres son valientes porque confían en
sí mismos.
La habilidad de la confianza es muy difícil. Requiere mucha energía y un alto nivel de
preparación psicológica. Sin embargo, el principio básico puede ser formulado de manera
muy simple: la confianza es una actitud hacia uno mismo y hacia los demás.
Trabajo de relación. Sembrar la semilla de la confianza
¿Cuántas veces oímos que hay que trabajar en las relaciones? En el mundo actual, en el
que se ha puesto de moda estudiar psicología, trabajar a través de nosotros mismos y
controlar la conciencia -¡regularmente! Sin embargo, ¿cómo lo imaginamos? Así de sencillo.
No trabajes en las relaciones, trabaja en ti mismo. La construcción de relaciones sanas y
duraderas se ve obstaculizada muy a menudo por nuestros propios problemas psicológicos.
Por supuesto, el trabajo sobre uno mismo es un proceso largo y difícil. Pero si quieres tener
relaciones duraderas y felices, debes aprender a confiar en ti mismo y en tu pareja. El
primer paso para hacerlo es sembrar la semilla de la confianza.
Imagina que estás en una isla desierta, y tienes que construir una casa. Los materiales con
los que cuentas son muy simples: piedras, madera y barro. Sin embargo, si trabajas con
ellos de manera correcta, puedes construir una hermosa casa de madera que te protegerá
del viento y la lluvia.
Lo mismo ocurre con la confianza: es una cualidad muy simple, pero puede construir
relaciones fuertes y duraderas.
¿Vale la pena mantener una relación que está arruinando tu vida?
Desgraciadamente en todo esto positivo y que te motiva a trabajar en ti mismo, hay otra
cara de la moneda, oscura y que te devora a ti y a las relaciones. Porque si la otra persona
no va a cambiar, y vas a seguir viviendo en estado de permanente incertidumbre, duda y
miedo… ¿eso es lo que quieres?
Al final del día, la única persona que puede tomar la decisión de terminar una relación es
uno mismo. Nadie puede hacerlo por ti. Si estás en una relación que te está haciendo daño,
debes tener el valor de terminarla.
La confianza es la base de toda relación, y sin ella, una relación no puede funcionar. Si tu
relación se ha convertido en un infierno y estás cansado de luchar, quizá sea el momento
de tomar la decisión de terminarla.
Conclusión
La confianza es una cualidad muy importante, tanto para las relaciones como para la vida
en general. Sin embargo, muchas veces tenemos problemas para confiar en nosotros
mismos y en los demás. Esto puede ser debido a nuestra propia historia personal, o a las
relaciones que hemos tenido en el pasado.
Si quieres aprender a confiar, debes trabajar en ti mismo y sembrar la semilla de la
confianza. Sin embargo, si estás en una relación tóxica que está arruinando tu vida, quizá
sea el momento de tomar la decisión de terminarla.
¿Qué opinas sobre todo esto? ¿Tienes problemas para confiar en ti mismo o en los demás?
Comparte tu historia con nosotros en los comentarios. ¡Te leemos!




























