La producción mundial de soja aumenta de manera drástica. Según el último analisis de Greenpeace, en 1997 se producían 144 millones de toneladas de soja en todo el mundo; veinte años después, la producción es más del doble, alcanzando los 353 millones de toneladas (MMt).

Desde 1998, los tres principales productores de soja siguen siendo los mismos: Estados Unidos es el mayor productor mundial, seguido por Brasil y Argentina. Más del 88% de la soja que se consume en el mundo procede del continente americano.

En Brasil, la producción de soja ha aumentado de 26 MMt en 1997 a 115 MMt en 2017, y en Argentina ascendió de 11 MMt a 55 MMt. En el mismo periodo, las exportaciones brasileñas de soja aumentaron de 19 MMt a 67 MMt, y las argentinas de 11 MMt a 44 MMt, lo cual demuestra que el boom de la producción está impulsado por la exportación.

La rápida expansión de la producción de soja está impulsando en toda América del Sur la conversión de bosques y otros ecosistemas naturales en enormes monocultivos que dependen de pesticidas, reduciendo significativamente la biodiversidad.

La producción de soja en el mundo. Greenpeace

La Amazonia brasileña: la incesante batalla por la protección

Hace quince años, la Amazonia brasileña estaba en el momento álgido de una crisis de deforestación. La industria de la soja fue uno de los impulsores principales: al menos el 30% de la expansión de los cultivos de soja en la Amazonia en el periodo 2004–2006 se realizó a costa de la conversión directa de la selva amazónica en cultivos de soja.

En 2006, una campaña de Greenpeace sacó a la luz los vínculos entre la deforestación de
la Amazonia y la expansión de la soja. En respuesta a esta campaña, los principales comerciantes de soja, las organizaciones de la sociedad civil encabezadas por Greenpeace
y el gobierno brasileño acordaron implementar la conocida como Moratoria de la Soja: un compromiso voluntario de no comprar soja procedente de explotaciones dentro de la Amazonia brasileña que hubieran talado bosques después de julio de 2006 (revisado a
julio de 2008 en 2014). Tras varias ampliaciones temporales, la moratoria se renovó indefinidamente en 2016.

La Moratoria de la Soja ha tenido un gran éxito: desde julio de 2008, solo el 1,2 % de la deforestación de la Amazonia se atribuye directamente a la soja.39 Sin embargo, la industria de la soja ha seguido expandiéndose: la superficie de los cultivos de soja en la Amazonia brasileña se ha incrementado en 35.000 km2 desde 2006; los nuevos cultivos se han instalado principalmente en tierras anteriormente usadas como pastos. Dada la escala de este desplazamiento, la soja sigue siendo un considerable impulsor indirecto de la deforestación, pues los ganaderos se trasladan a otras tierras, a menudo arboladas, para reemplazar las que están ahora siendo cultivadas con soja.

De hecho, la propia Moratoria de la Soja no es segura. Durante su campaña electoral de 2018, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, prometió repetidamente que quitaría poder a los organismos públicos Ibama e ICMBio y que abriría las zonas protegidas y las tierras indígenas a la agricultura y la minería. A pesar de que la asociación de comerciantes de soja, ABIOVE, se ha comprometido a mantener la Moratoria de la Soja, la asociación brasileña de productores de soja, Aprosoja, ha acogido con satisfacción las medidas propuestas por Bolsonaro para reducir la protección del medio ambiente.

Por añadidura, el nuevo ministro de Infraestructuras de Bolsonaro, Tarcísio Freitas, está impulsando grandes proyectos de infraestructuras en la Amazonia. Si se llevan a cabo los planes de asfaltar la carretera BR-31944, ampliar la BR-16345 y construir una nueva vía férrea para transporte de grano46 para cubrir la creciente demanda de soja de los Estados Unidos y otros países, sin implementar un plan sólido de lucha contra la deforestación, se estarían exponiendo al desarrollo nuevas zonas de la Amazonia, incrementando el riesgo de
deforestación y agravando los conflictos entre los acaparadores de tierras y los pueblos indígenas y otras comunidades locales.

2 Comentarios

  1. Un detalle importante que este artículo ha pasado por alto: el uso principal que se da a la producción mundial de soja es la alimentación del ganado que luego se comen en el primer mundo. Así que es importante destacar que el consumo de carne está llevando a la deforestación del Amazonas, y que los consumidores tenemos una grandísima responsabilidad en este desastre. Algo que no siempre se quiere ver.

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