Guillermo Ramo
Abogado de IIDMA


Durante esta semana de movilizaciones denunciando la emergencia climática ciudadanos de todo el planeta están pidiendo a las autoridades que tomen medidas urgentes de mitigación y adaptación al cambio climático. Entre las medidas que se deben abordar de inmediato se encuentran las dirigidas a completar una transición energética limpia y justa, fundamentales al ser el sector energético uno de los mayores responsables del calentamiento global y contaminación del aire. Así lo ha recordado este lunes mediante diferentes mensajes en plataformas digitales la plataforma Un Futuro Sin Carbón* en el marco de las movilizaciones de la Huelga Mundial por el Clima. ¿El primer paso en España? Acabar definitivamente con el uso del carbón para la producción eléctrica y facilitar su sustitución por generación a partir de fuentes renovables.

En el actual contexto climático está claro que la generación a partir de carbón, intensiva en CO2, no es una solución de futuro, algo que la normativa ambiental europea deja claro. En junio de 2020 deben cerrar todas las centrales de carbón que no hayan hecho las adaptaciones establecidas por la DEI (Directiva de Emisiones Industriales) y BREFs (Documentos de referencia sobre las mejores prácticas disponibles). Eso significa que a partir de esa fecha tan sólo podrían continuar operativas 5 de las 15 centrales españolas (Litoral, As Pontes, Aboño, Los Barrios y Soto de Ribera). 

Las emisiones contaminantes de las centrales de carbón tienen un gran coste no solo para el medio ambiente, por contribuir al cambio climático, sino también para la salud: en 2015 se contabilizaron casi 1.000 muertes prematuras relacionadas con las emisiones de PM2,5, NO2 y SO2 procedentes de las emisiones de las centrales, además de 575 altas hospitalarias debido a enfermedades cardiovasculares y respiratorias o más de 12.000 síntomas de asma y 1.282 casos de bronquitis en niños. Los costes económicos de los impactos en la salud fueron entre 1.185 y 2.260 millones de euros**. 

Evitar los impactos en salud y medio ambiente del carbón requiere más ambición en las medidas. La clave: el cierre total de las centrales térmicas, que no debe demorarse más. Si queremos cumplir con los objetivos del Acuerdo de París, debe establecerse 2025 como límite a partir del cual ninguna central de carbón podrá permanecer abierta en España. Esta medida debe incluirse con urgencia en un instrumento jurídicamente vinculante, como una futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética.

Este año 2019 el uso del carbón ha caído a mínimos históricos (según datos de REE, desde un 15% del mix energético en febrero a un 2,7% en agosto, en descenso casi continuo). A pesar de las reservas acerca de la seguridad de suministro, el sistema no se ha resentido, demostrando que existe capacidad instalada suficiente para prescindir del carbón. Si bien esto a priori dibuja un panorama favorable para la reducción de emisiones, es fundamental tener en cuenta la fuente de generación de reemplazo. Si en este momento crucial no se toman medidas para promover que la nueva generación en sustitución del carbón provenga de energías renovables, las emisiones difícilmente se reducirán.

De hecho, la producción eléctrica a partir del gas ha aumentado en los últimos meses, ocupando en parte el antiguo espacio del carbón. Expertos del sector señalan entre las posibles causas al aumento del precio del CO2 y al desplome del precio del gas. El gas emite ya más CO2 que el carbón: según datos de REE las centrales de ciclo combinado han emitido en 2019 unos 13,8 millones de toneladas de CO2, frente a los 9,6 millones de toneladas del carbón. 

La evolución del mix durante los últimos meses es una buena llamada de atención. Es fundamental que los responsables políticos tomen medidas para asegurar que el carbón sea sustituido de forma progresiva en el mix por energías limpias y no con fuentes fósiles. La emergencia climática es uno de los retos más urgentes que enfrenta la humanidad, y los combustibles fósiles están entre los principales responsables. Es necesario tomar medidas urgentes.

* La plataforma “Un futuro sin carbón”, integrada por las principales organizaciones medioambientales de España, forma parte de la alianza europea «Europe Beyond Coal», que tiene como objetivo el fin del carbón en Europa. 

**Informe “Un oscuro panorama: Las secuelas del carbón”, de IIDMA.