La propuesta se resolvió con 35 votos a favor, uno en contra y ocho abstenciones. El Reglamento, que aún tiene que ser aprobado por el pleno de la Eurocámara, se ha impulsado tras detectar problemas como la difusión de los vídeos del atentado terrorista de marzo en Christchurch (Nueva Zelanda), sin que plataformas como Facebook y Youtube eliminaran esos contenidos.

La eurodiputada de UPYD-ALDE, Maite Pagaza, que ha sido ponente en la sombra del informe sobre el Reglamento para la regulación de los contenidos terroristas en línea, celebró el resultado de la negociación y esta aprobación porque, a su entender, «logra un difícil consenso».

«Hemos logrado un equilibrio tras una negociación muy difícil, a contrarreloj. Pero el resultado es bueno porque responde a las preocupaciones de los servicios de seguridad y a la vez a la debida protección de los proveedores de servicios digital, incluidas pequeñas y medianas empresas», ha comentado en un comunicado.

Esta propuesta legislativa plantea la necesidad de seguir adaptando la legislación de lucha antiterrorista a los medios que utilizan los terroristas para ser eficaces.

En cuanto a la cooperación transfronteriza, Pagaza ha explicado que el documento establece un mecanismo de cooperación entre distintas administraciones, pero todavía es «un parche», puesto que es necesaria una plataforma radicada en Europol que gestione la lucha contra el terrorismo por vía digital porque «el mandato de Europol está limitado».