El Parlamento Europeo respaldó este jueves una directiva que prevé entre otras medidas para facilitar la conciliación de trabajo y familia homogeneizar una baja de paternidad de al menos diez días retribuidos en toda la UE.

La normativa, que ya había sido acordada de manera informal con los gobiernos de la Unión Europea, fue aprobada con 490 votos a favor, 82 en contra y 48 abstenciones, informó la Eurocámara en un comunicado.

La nueva legislación impone unos mínimos que todos los países de la UE deberán respetar a fin de impulsar la presencia de mujeres en el ámbito laboral y reforzar el papel dentro de la familia del padre o del segundo progenitor.

Una de las medidas incluidas consiste en el derecho a un mínimo de diez días laborables de permiso retribuido para los padres (o el segundo progenitor, en los casos en que la ley nacional lo contemple) en las fechas próximas al nacimiento de un hijo, incluso cuando nace sin vida.

La retribución deberá ser equivalente a la baja por enfermedad, precisa el texto.

Además, los eurodiputados incorporaron dos meses de permiso parental pagado y no transferible, que supondrá un derecho individual para incentivar una distribución más equitativa de los cuidados dentro de la familia.

Los Estados miembros deberán fijar un nivel adecuado de compensación durante el periodo mínimo de baja parental, teniendo en cuenta que acogerse a este tipo de permiso suele conllevar un descenso de los ingresos familiares y que también el miembro con mejor salario (a menudo un hombre) debe poder ejercer este derecho.

Los trabajadores deberán poder contar con cinco días al año para cuidados a familiares o a personas que vivan en el mismo domicilio y que padezcan una enfermedad grave o discapacidad relacionada con la edad.

Por otra parte, los padres trabajadores y cuidadores podrán solicitar una adaptación de su modelo de trabajo incluido, si es posible, el trabajo a distancia y el horario flexible.

Los empleadores podrán tener en cuenta no solo sus recursos y capacidad operativa, sino también las necesidades específicas de los progenitores de un hijo con discapacidad y una enfermedad de larga duración, y de madres o padres solteros, subraya la nueva directiva.

Los Estados miembros contarán con tres años para cumplir con las disposiciones de la directiva aprobada hoy por el Parlamento Europeo.

Esta directiva sobre la conciliación de la vida familiar y la vida profesional forma parte del llamado «pilar social europeo», con el que se pretende que los ciudadanos vean mejoradas sus condiciones de empleo y prestaciones sociales en la UE.

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