La ex fiscal general de Guatemala Thelma Aldana, a quien el Tribunal Supremo Electoral le rechazó su candidatura para las elecciones del 16 de junio, dijo este jueves que acudirá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) si la Corte de Constitucionalidad de su país no la ampara.

Aldana, que se encuentra en El Salvador y afronta una orden de captura en su país por peculado, aseguró durante una entrevista en un canal local que ella y su equipo de abogados están «preparados» para «llegar hasta las últimas instancias».

Este jueves, el partido Movimiento Semilla, del que la exfiscal es parte, presentó ante la Corte Suprema de Justicia de Guatemala un amparo para que se ordene la inscripción de Aldana como candidata a la Presidencia para las elecciones del próximo 16 de junio.

La exfiscal señaló que va «a agotar el derecho interno del país (Guatemala) y si no resulta» va a «utilizar el mecanismo de la CIDH». «Sí acudiría a la CIDH en caso de que la Corte de Constitucionalidad no me ampare», subrayó.

Aldana señaló que las instituciones del Estado guatemalteco están «siendo utilizadas» para evitar su «participación política» e indicó que el Ministerio Público del país centroamericano está «al servicio de la criminalidad e impunidad».

La exfiscal apuntó que regresará a Guatemala hasta que se le garanticen las condiciones de seguridad «adecuadas».

El pleno del Tribunal Supremo Electoral decidió el lunes rechazar la inscripción de Aldana como aspirante a la Presidencia de Guatemala por el partido Movimiento Semilla al declarar con lugar los recursos planteados en tal sentido.

Aldana busca ser la próxima presidenta de Guatemala junto con el economista Jonathan Menkos, quien prevé llegar a la Vicepresidencia.

La exfiscal es conocida por su lucha contra corrupción al frente del Ministerio Público (2014-2018) y también es una de las defensoras de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig).

Thelma Aldana ha asegurado en varias ocasiones que la orden de arresto en su contra es obra del «pacto de corruptos», liderado supuestamente por el actual presidente Jimmy Morales, porque saben «que la única forma de continuar con su círculo de la corrupción» es apartarle del proceso.