La marea de la España Viva a la que ha aludido Santiago Abascal en toda la campaña ha desaparecido en esta noche electoral. Ni júbilo, ni euforia. Ni siquiera han conseguido llenar la explanada en la que han convocado a sus seguidores. Limitarse al 10,3% de apoyos en estos comicios, obteniendo 24 diputados, y que el PSOE haya ganado las elecciones ha desconcertado a los simpatizantes. Son conscientes de que este resultado, junto al batacazo electoral del PP, puede restarles apoyos en las elecciones que se celebran dentro de un mes.

Caras largas, escasos cánticos y asistentes que ni han esperado a conocer el resultado final ha sido la imagen que se ha presenciado en los aledaños del hotel en el que los líderes de la formación han seguido el recuento. El secretario general de la formación, Javier Ortega Smith, ha sido el único representante que ha analizado por ahora los resultados. “A partir de mañana millones de españoles que han estado silenciados, que han estado olvidados, van a tener la voz en el Congreso», ha planteado. El cabeza de lista del partido ha cargado contra el PP al asegurar que “han demostrado que han sido incapaces de echar a la izquierda sectaria” del Gobierno.

Vox confirma su entrada en el Congreso, desvelándose así una de las grandes incógnitas de estos comicios. La extrema derecha vuelve a las instituciones españolas a nivel nacional, en diciembre ya consiguieron representación en Andalucía, y este país deja de ser una excepción en el continente europeo con la irrupción en el panorama político de una formación populista con un discurso racista, machista, homófobo y nacionalista español.

Tras la disolución de Fuerza Nueva, liderada por Blas Piñar, en los primeros años de la década de los 80, este espectro político ha estado huérfano en la representación institucional. Finalmente, Santiago Abascal, curtido políticamente en el Partido Popular, toma el relevo y a partir de ahora, todo esos mensajes que ha lanzando durante los últimos meses y que han atraído a más de dos millones de electores, se escucharán en la tribuna del Congreso.

La campaña desarrollada por este partido ha estado marcada por la confrontación con medios de comunicación y por duras descalificaciones a colectivos minoritarios, a líderes independentistas, a PSOE y a Podemos; también han recibido críticas sus posibles compañeros de negociación una vez se asienten en sus escaños, PP y Ciudadanos. Abascal ha conseguido superar estas semanas sin hacer frente a ninguna rueda de prensa ni debate electoral en el que tuviese que exponer detalladamente sus medidas, de esta forma no ha tenido que salirse del guión que ha vertebrado sus discursos. 

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