Protestona

La farsa del PSOE ya no se sostiene. Nada más empezar la intervención de Pedro Sánchez en el debate de investidura ya se olía la tragedia, su intención era sabotear cualquier opción de pacto de izquierdas. Ni un guiño a Unidas Podemos, ni un gesto hacia el partido que le llevó a la Moncloa y con el que se supone que está tratando de sacar adelante un Gobierno de coalición.



«Quiero hacerlo con ustedes» gemía un desesperado presidente en funciones dirigiéndose a la bancada del PP…

16 veces suplicó Sánchez a la derecha que le permitiese gobernar, 16 veces vino a decir que le estaban empujando a un acuerdo no deseado con Unidas Podemos. 16 veces demostró que se encuentra más cómodo a derecha que a izquierda. 16 veces despreció e insultó al partido que salvó su carrera política.

Hagamos un poco de memoria.

En junio de 2018 Pedro Sánchez llega a la presidencia del gobierno de España gracias a una moción de censura que Unidas Podemos le propone y que sale adelante gracias al trabajo, principalmente de Pablo Iglesias.

Lo único que Iglesias pidió a cambio, fue firmar un acuerdo programático plagado de medidas sociales destinadas a mejorar la vida de los más desfavorecidos y con algún gesto de justicia y reparación histórica.



¿En qué quedó ese acuerdo? Veamos.

-No se ha regulado la subida abusiva del precio de los alquileres. El Ejecutivo no incluyó esta medida en el decreto de vivienda que aprobaron en diciembre.

-No se han tomado medidas para bajar el precio de la luz ni para implementar un bono eléctrico que sea realmente efectivo para cubrir las necesidades de las personas que sufren pobreza energética.

-No se ha garantizado la bajada de la cuota a los autónomos que menos ganan, ni para que paguen el IVA cuando cobran y no cuando hacen la factura.

-No se asegura la revalorización de las pensiones por ley.

-No se ha derogado la Ley Mordaza, siguen vigentes delitos como ofensas a los sentimientos religiosos o injurias a la corona.

-No se ha concretado la reforma integral de las leyes contra las violencias machistas.

-No se han reducido las bonificaciones a la contratación.

-No se prohibido la publicidad a las casas de apuestas.

-No se ha ejecutado el plan de choque en dependencia .

-Nos se han retirado las medallas a Billy el Niño.

Pedro Sánchez no cumplió gran parte de lo firmado con Pablo Iglesias, el Ejecutivo en cerca de un año no aprobó casi ninguna medida con las que se había comprometido más allá de subir el SMI a 900 euros y tras intensas presiones por parte de Pablo Iglesias.

La reticencia del PSOE a que Unidas Podemos y especialmente Pablo Iglesias esté en un Consejo de Ministros solo obedece a una razón, temen verse obligados por primera vez en todos sus años de gobiernos a cumplir lo que prometen en campaña.

Por el contrario, si Unidas Podemos está empeñado en conformar un Gobierno de coalición, no es por ambiciones personales como ya ha quedado demostrado, es para garantizar que se cumplan los acuerdos y para que se lleven a cabo medidas verdaderamente progresistas.

La experiencia y la historia les da la razón, el PSOE de las campañas electorales desaparece cuando llega al Gobierno, sus promesas se diluyen en una sarta de burdas excusas que ya solo aceptan los feligreses más devotos. Para asegurarse de que eso no siga ocurriendo, Unidas Podemos debe exigir sillones y peso político.

Ilustración de @JavierFerrero

No se puede ceder más ante el PSOE, la generosa renuncia de Pablo Iglesias ha sido difícil de asumir para la militancia del partido morado que entiende que ya ha sacrificado demasiado, no es posible contentar a casi cuatro millones de votantes con simples cargos decorativos.  Hasta aquí hemos llegado.



Pedro Sánchez tiene dos opciones, seguir mendigando a la derecha, o ir a elecciones. Suya es la decisión.

No habrá más cesiones. La farsa del PSOE tiene que acabar.