La fiscalía de Irlanda del Norte anunció hoy que ha presentado cargos contra un exsoldado del Ejército británico por su presunta implicación en la muerte de dos civiles en el llamado Domingo Sangriento, en el que murieron un total de 14 personas, ocurrido en Derry en 1972 y considerado uno de los episodios más polémicos del conflicto.

La acusación pública norirlandesa informó de que el acusado, identificado como «soldado F», afrontará cargos por la muerte de dos personas y el intento de asesinato de otras cuatro.

Catorce personas inocentes murieron por los disparos de efectivos del Ejército británico el 30 de enero de 1972 en Derry (noroeste de la provincia), durante una manifestación por los derechos civiles en la que la actuación de los uniformados ha sido calificada de «injustificada e injustificable», según determinó en 2012 una investigación oficial.

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