La Fiscalía de Málaga ha solicitado el cierre del medio digital, Alerta Digital, cuatro años de prisión para su director Armando Robles y tres años de prisión y diez meses de multa con una cuota diaria de diez euros para dos colaboradores por un delito de incitación al odio por publicar artículos de opinión dirigidos a sembrar un sentimiento de animadversión, discriminación y hostilidad frente al colectivo inmigrante.

Según el escrito acusatorio, al que ha tenido acceso Efe, el motivo ha sido la publicación, al menos desde 2013 a 2018, de artículos de todo tipo especialmente dirigidos contra las personas de origen magrebí o que profesen la religión musulmana, para lo que el acusado habría utilizado presuntamente un formato de un periódico digital convencional en el que se pueden leer noticias relativas a diversos temas de actualidad nacionales e internacionales.

Según la fiscal, cuando se hace un examen detenido a la página web «muestra una línea editorial unívoca y consistente cuya principal idea es la de señalar la inmigración, especialmente de origen africano, a Europa, en general, y a España, en particular, como una invasión dirigida a la destrucción del pueblo europeo».

Para ello identifican a refugiados, solicitantes de asilo e inmigrantes, sobre todo musulmanes como criminales o delincuentes en potencia, parásitos del sistema e indignos de residir en Europa y se presenta el islam y a quienes profesan dicha religión como un peligro para españoles y europeos, sembrando así una sensación de inseguridad que genera animadversión y hostilidad frente a dicho colectivo. 

Por una parte, Alerta Digital difundiría artículos de opinión, muchos de ellos sin contrastar, manipulados o manifiestamente falsos, en los que identifica a todos los musulmanes con los terroristas del DAESH o del ISIS, al tiempo que se afirma su negativa a integrarse en los países europeos que les acogen y su intención de destruir a los residentes.

Por otra parte, «el autor del artículo que se publica es un tercero y su copiado (se desconoce si con autorización o sin ella) de otro medio, pero se utiliza un titular distinto al original, más sensacionalista y con una mayor carga valorativa, destinado a causar alarma entre los lectores».