La cantidad de casos de coronavirus registrados en Italia obligó a intensificar el trabajo de médicos y enfermeras en los hospitales, quienes se pusieron manos a la obra sin importar las horas o el cansancio y muchos y muchas sufrieron las consecuencias del esfuerzo provocado por largas jornadas de atención.

Su trabajo, tal y como está la situación, no les permite caer enfermos o desfallecer, pues son ellos los que tienen que ayudar al mundo a sanar. Todo un ejemplo de lucha y de profesionalidad para el resto del mundo.

Alessia Bonari es una joven italiana que se hizo viral al publicar un post en su perfil de Instagram en el que contó cómo está viviendo ella la expansión del Covid-19: «estoy físicamente cansada, la bata de laboratorio te hace sudar y una vez vestida ya no puedo ir al baño o beber durante seis horas», aunque recalcó que planea seguir «cuidando a mis pacientes, porque estoy orgullosa y enamorada de mi trabajo».

Bonari indicó que también está «psicológicamente cansada y, al igual que todos mis colegas, que han estado en la misma situación durante semanas, esto no nos impedirá hacer nuestro trabajo como siempre lo hemos hecho».

«Soy enfermera y ahora mismo me enfrento a una emergencia sanitaria. También tengo miedo. Temo porque la máscara puede no adherirse bien a la cara, o puede que accidentalmente me haya tocado con los guantes sucios, o tal vez las gafas no cubran completamente mis ojos y algo haya pasado», escribió la joven junto a una imagen en el espejo, en el que muestra todas las heridas que las mascarillas, las gafas, y el resto de medidas preventivas le causan en la cara.

Bonari aprovechó para hacer un llamamiento a la cordura y ha pedido «a cualquiera que esté leyendo esta publicación que no frustren el esfuerzo que estamos haciendo y protejan a los más frágiles. Los jóvenes no somos inmunes al coronavirus, nosotros también podemos enfermar. No puedo permitirme el lujo de volver a mi casa en cuarentena, tengo que hacer mi trabajo. Haz tu parte, te lo pido por favor», finalizó.