Denaes, la Fundación para la Defensa de la Nación Española, entidad presidida por Santiago Abascal, ingresó en una década casi un millón de euros en subvenciones y donaciones opacas cuya procedencia sigue siendo un misterio.

En 2012, año en el que Abascal fue nombrado vicepresidente de la fundación, la entidad premiaba como «español ejemplar del año» a Carlos Espinosa de los Monteros y Bernardo de Quiró, marqués de Valtierra y padre de Iván Espinosa de los Monteros que recibía el premio de la mano de Esperanza Aguirre.

Santiago Abascal formaba parte del jurado y otorgó la distinción a Carlos Espinosa de los Monteros por «señalar en voz alta algunos de los más graves problemas de España», como el “sistema autonómico asociado al despilfarro”.

Esperanza Aguire durante la entrega del premio señalaba que: «Hoy más que nunca se hace necesario reivindicar el patriotismo como compromiso con los demás ciudadanos que comparten con nosotros la suerte de ser españoles”. 

El jurado también señaló que el padre del portavoz de Vox es un “gran defensor” de los “valores tradicionales españoles” relacionados con “el honor, el respeto a la palabra dada y el cumplimiento de las obligaciones”.

Meses después de la ceremonia Iván Espinosa de los Monteros fue nombrado vicepresidente de la fundación Denaes y ese mismo año su padre, que por aquel entonces era vicepresidente no ejecutivo del grupo Inditex, fue nombrado por el Gobierno de Mariano Rajoy alto comisionado para la Marca España, un puesto en el que durante seis años gastó 289.428,69 euros, de los que el 75% se dedicaron a sus viajes y los de su equipo.

El portavoz de Vox permaneció en el puesto hasta octubre de 2014 y en el año que fue nombrado vicepresidente los ingresos de la fundación ultra aumentaron hasta los 129.395,78 euros.

Además, Carlos Espinosa de los Monteros tuvo que disculparse ante la sociedad catalana por los insultos de su número dos, Juan Carlos Gafo, que utilizaba su cuenta personal de Twitter para insultar a los catalanes en respuesta a los pitidos al himno español producidos en la ceremonia de inauguración de los mundiales de natación. «Catalanes de mierda. No se merecen nada», tuiteaba Gafo.

Tras su cese, Carlos Espinosa de los Monteros fue condecorado por el Gobierno socialista con la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica en «reconocimiento» a su labor al frente de este puesto. Irene Lozano, exdiputada del PSOE y de UPyD, lo sustituía y se ponía al frente de este organismo que pasaba a denominarse España Global.