Tras varios retrasos, el exmandatario malasio Najib Razak se sentará a partir de este miércoles como principal acusado del desfalco del fondo soberano 1MDB, una de las mayores tramas de corrupción institucional del mundo y que incluso llegó a salpicar a Hollywood.

Najib, sobre quien penden 42 cargos de corrupción, y sus asociados desviaron a sus cuentas privadas 4.500 millones de dólares (4.000 millones de euros) procedentes del brazo inversor del Estado malasio 1Malaysia Development Berhad (1MDB), un escándalo que propició su caída en las elecciones del pasado mayo.

— El principal acusado —

Tras 30 años en la arena política, Najib -hijo y sobrino de dos antiguos dirigentes malasios- llegó al poder en 2009 con la promesa de modernizar el país y acometer reformas estructurales que aseguraran el crecimiento económico.

Cuatro meses después de jurar como primer ministro, el dirigente fundó el 1MDB -presidido por él mismo- con el objetivo de atraer la inversión extranjera y crear un distrito financiero en Kuala Lumpur.

Ya asentado en el cargo, el político se convirtió en la pieza central de una investigación periodística -publicada en 2015- que destapó el enorme desfalco del fondo soberano y atribuyó a Najib la apropiación de unos 681 millones de dólares (607 millones de euros) procedentes del 1MDB.

Najib se declara inocente de todos los cargos y achaca el dinero en sus cuentas a una donación de un príncipe saudí. Argumentos admitidos en primera instancia por el Fiscal General, que le exoneró de los cargos.

— El botín —

Además del dinero transferido a sus cuentas, durante un operativo policial en varias propiedades de Najib, los oficiales incautaron de un botín valorado en 273 millones de dólares (243 millones de euros) en 26 divisas en efectivo y bienes de lujo.

Unos 150 agentes tardaron un mes en clasificar las posesiones, entre ellas más de 12.000 piezas de joyería (2.800 pares de pendientes, 2.200 anillos, 1.400 collares y 14 tiaras, entre otras alhajas), 72 bolsos de lujosas marcas, centenares de relojes y gafas de sol y hasta lingotes de oro.

— La incógnita–

Huido de la justicia y en paradero desconocido, el financiero malasio Jho Low, visto como el cerebro de la internacionalización de la trama, ha observado desde su escondite como su ostentosa fortuna era requisada por las autoridades y como los famosos con los que se rodeaba en Hollywood le han dado la espalda.

Low, cofundador de la productora que financió la película «The Wolf of Wall Street» con fondos presuntamente desviados del 1MDB, es acusado por la justicia estadounidense de blanquear en el país norteamericano parte del dinero robado.

El asesor financiero, próximo al círculo de Najib, dilapidó su riqueza en onerosos regalos para sus amigos de la meca del cine, entre ellos una pintura de Picasso al actor Leonardo DiCapio -que más tarde entregó a las autoridades estadounidenses- o un collar con diamantes de 11 quilates que obsequió a la modelo Miranda Kerr.

Las autoridades Malasia han puesto en venta, con un precio de salida de 250 millones de dólares, el yate Equanimity, requisado a Jho Low.

— Las ramificaciones internacionales–

Además de Kuala Lumpur, media docena de países -entre ellos Estados Unidos, Suiza o Singapur- continúan con las pesquisas vinculadas con la malversación del fondo estatal malasio.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos cifra el dinero desviado de 1MDB en 4.500 millones de dólares (4.000 millones de euros), de los cuales unos 1.000 millones de dólares (892.000 euros) habrían sido blanqueados en su país con la compra de inmuebles, yates, joyas y obras de arte, entre otros bienes.

— El maestro contra su pupilo —

Mahathir Mohamad, primer ministro malasio entre 1981 y 2003, apartó a sus 92 años su jubilación para enmendar lo que él calificó como «el peor error de su vida», en referencia al otrora su protegido: Najib Razak.

Al frente de una coalición conformada por varios partidos opositores a Najib, el nonagenario venció a su pupilo en las elecciones de mayo de 2018 y regreso a la jefatura de gobierno para limpiar la nación de corrupción e impulsó una nueva investigación sobre la trama y dio órdenes de impedir la salida del país de Najib y su mujer, Rosmah Mansor.

Noel Caballero

DEJA UNA RESPUESTA