La Guardia Nacional rusa ha creado una brigada marítima para proteger el nuevo puente que conecta la península ucraniana de Crimea, anexionada en 2014 por Rusia, con la parte continental del país.

Así se lo indicó hoy el director de la institución, Víctor Zólotov, en una entrevista a la agencia estatal RIA Nóvosti, en la que explicó que la brigada cuenta con un amplio abanico de medios para impedir actos de sabotaje al puente, tanto desde la tierra como el mar.

El presidente ruso, Vladímir Putin, inauguró en mayo pasado el puente de 19 kilómetros de longitud, tendido sobre el estrecho de Kerch y cuya construcción fue una promesa del jefe de Estado de Rusia tras la anexión de la península de Crimea, después de un referéndum no reconocido por Ucrania ni la comunidad internacional.

Enfrentados ya por la anexión de Crimea y el conflicto armado en el este de Ucrania, donde Moscú apoya a los separatistas prorrusos, en los últimos meses se acrecentaron además las tensiones en el mar de Azov, mar interior compartido por rusos y ucranianos, y el estrecho de Kerch, que lo conecta con el mar Negro.

El pasado 25 de noviembre los guardacostas rusos apresaron por la fuerza a tres buques ucranianos en el mar Negro y a 24 marineros, a los que ha acusado de haber violado las aguas territoriales cerca de Crimea, tras lo que Kiev acusó a Moscú de «agresión» y declaró el estado de excepción en diez regiones del país.

Ucrania acusa al Kremlin de restringir el tránsito para convertir el Azov en una zona bajo control ruso, mientras que Moscú asegura que simplemente quiere garantizar la seguridad del puente de Crimea.