No toda la humanidad va a sufrir del mismo modo las consecuencias de la crisis climática. Serán los que menos tienen los que más lo hagan. Y estos son, irónicamente, los que menos responsabilidad tienen en el problema.

Lo ha denunciado Oxfam en el estudio Injusticia climática. Lo que contaminan los más ricos y pagan los más vulnerables. «Cuanto más rico se es, más se contamina y, aunque todas las personas nos veremos afectadas por la emergencia climática, cuanto más dinero se tenga, menos probabilidades existen de sufrir las consecuencias más graves de la crisis. Mientras, los más pobres y menos contaminantes sufren y sufrirán los peores impactos», indica la organización en el informe.

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Según Oxfam, «si comparamos a todas las personas del mundo según su nivel de renta, el 10% más rico del planeta es responsable del 50% de las emisiones de CO2 asociadas al consumo; una pequeña élite contaminante que es 60 veces más responsable de las emisiones de CO2 que el 10% más pobre».

Algo que se ejemplifica fácilmente con el uso de jets privados. En la próxima década, según el informe, las multinacionales y los superricos habrán adquirido unos 7.600 aviones privados. Y cada pasajero en cada uno de esos vuelos quemará 40 veces más dióxido de carbono que un pasajero de un vuelo regular.

En esta ecuación es donde entra, por ejemplo, Alejandro Sanz. «Voy a realizar un estudio sobre la cantidad de CO2 que emiten mis conciertos», ha declarado tajante el cantante durante su intervención ante el plenario de la COP25.

El artista, de cara a la galería, ha afirmado que hará lo que sea necesario para frenar el cambio climático. «Firmo y me comprometo. Busquemos una huella medioambiental cero o cercana cero», ha resaltado dirigiéndose a gobiernos, políticos y empresas presentes durante su exposición.

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En este sentido, el compositor ha pedido a los líderes mundiales que «no tengan miedo de «exigir sacrificios a la ciudadanía y ser más activos en legislar a favor del medio ambiente».

Las peticiones de Sanz a los mandatarios pidiendo sacrificios al resto ha dejado en evidencia el estilo de vida «nada comprometido» del cantante. Viajes en lancha motorizada, aviones privados, mansiones con piscinas, vehículos gasolina y decenas de motos. Sanz cuenta con todos los ingredientes para no predicar con el ejemplo.

La emergencia climática amenaza la vida de millones de personas y es necesario un cambio radical, pero no solo de la ciudadanía. Alejandro Sanz y sus iguales multimillonarios deben dejar de lado la hipocresía y entender que son más culpables que el resto en el cambio climático.