Un desafío clave en los países en desarrollo consiste en que el sector ganadero está muy segmentado, con niveles muy diferentes de productividad de la mano de obra en el procesado frente a la producción y, dentro de ésta última, entre los productores comerciales y los de subsistencia.Las políticas sectoriales deberían por tanto hacer hincapié en mejorar la productividad laboral de los pequeños propietarios y centrarse en actividades de elevado valor añadido y de gran cantidad de mano de obra para aprovechar el “efecto multiplicador” del sector para crear empleos y reducir la pobreza, señala el informe.

Además, el rápido crecimiento de la ganadería no se traduce siempre en una veloz reducción de la pobreza, advierten los expertos.

Será también necesario comprender mejor la relación entre el crecimiento económico y la reducción de la pobreza, así como de los factores que pueden hacer que el desarrollo de la ganadería logre disminuir más esa pobreza. Las políticas incluirán necesariamente medidas para mejorar el acceso de los pequeños campesinos y pastores a los recursos productivos, información, tecnología, capacitación, activos y crédito, y para fortalecer a las asociaciones de productores.

También se necesitarán reformas a nivel del comercio, las inversiones y la innovación.

Y deben impulsarse con firmeza las políticas y prácticas que aumenten la eficiencia del sector pecuario y reduzcan su huella ambiental. Por ejemplo, los estudios de la FAO estiman que una adopción más amplia de las mejores prácticas y tecnologías existentes sobre los piensos, sanidad y cría de animales, y manejo del estiércol -incluyendo un mayor uso de tecnologías actualmente infrautilizadas como los generadores de biogás y dispositivos de ahorro de energía-, podría ayudar al sector ganadero mundial reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) hasta en un 30 por ciento.

Algunas cifras para poner en relieve la importancia de la ganadería en los países en desarrollo:

•La producción ganadera emplea hoy en día al menos a 1 300 millones de personas en el mundo.

•Cerca de 600 millones de los hogares más pobres a nivel mundial crían animales como una fuente esencial de ingresos.

•Entre 2000 y 2014, la producción mundial de carne aumentó en un 39 por ciento; la de leche lo hizo a su vez en un 38 por ciento.

•Está previsto que la producción mundial de carne sea un 19 por ciento más alta en 2030 respecto a 2015-2017; y se prevé que la producción de leche aumente un 33 por ciento en ese mismo período.

•La producción ganadera representa el 40 por ciento de la producción total de la agricultura en los países desarrollados, mientras que ese porcentaje es del 20 por ciento en los países en desarrollo.

•Los animales siguen siendo una importante fuente de energía. En la India, por ejemplo, dos tercios de la superficie cultivada del país se labran con fuerza de tiro animal, y 14 millones de carros tirados por animales transportan hasta el 15 por ciento del volumen total de mercancías.

•La introducción en las últimas cuatro décadas del uso de genética avanzada, sistemas de piensos, controles de sanidad animal y otras tecnologías permitió que los países industrializados redujeran en un 20 por ciento su necesidad de tierras para el ganado y duplicaran la producción de carne.

•Una mayor adopción de las mejores prácticas y tecnologías existentes en piensos, sanidad, cría de animales y manejo del estiércol, -así como un mayor uso de tecnologías mejoradas-, podría ayudar al sector ganadero mundial a reducir sus emisiones de GEI hasta en un 30 por ciento.

Deja un comentario