El trabajo colaborativo es también llamado producción entre pares o colaboración de masas. En nuestro mundo de hoy, no cabe duda que la nube está suponiendo un salto tecnológico en muchos aspectos de nuestra vida, sobre todo a la hora de gestionar la información. Nos hemos acostumbrado a tener acceso a ella desde cualquier lugar, accedemos a nuestro email, a nuestro banco, a nuestros recuerdos, etc. Además de todo esto, esta evolución tecnológica tiene incidencia directa en el trabajo colaborativo.

Esta tecnología en la nube se generaliza entre los programas de gestión empresarial y varías empresas son punteras en este aspecto, como delsol360. Existen programas que unifican en un solo espacio las principales herramientas que requieren las pymes españolas para gestionar su facturación, contabilidad, fiscalidad, o gestión laboral, lo que significa un ahorro importante. Es posible tener en un solo lugar las prestaciones de los mejores programas de facturación, contabilidad o nóminas, y elegir si se van a usar uno de ellos o varios a la vez.

Con esta tecnología, ante la posibilidad de utilizar un programa de escritorio con los datos en la nube, las empresas han visto infinitas posibilidades al hacer accesible la información o simplemente para disponer de una movilidad que antes no era posible.

Trabajo Colaborativo

El trabajo colaborativo fue acuñado por Yochai Benkler, catedrático de Derecho Empresarial en la Facultad de Derecho de la Universidad de Harvard. Está basado en los principios filosóficos del bien común y del altruismo y en unos cuantos principios operativos, con enfoque por resultados, que guían al proyecto, y que comparten quienes toman parte en él que son expertos o al menos conocedores de la información.

La base del trabajo colaborativo es la de compartir el conocimiento. Es un trabajo masivo, en el sentido de los medios de comunicación de masas, como la prensa, la radio y la televisión, que son vistos simultáneamente por muchas personas ubicadas en distintos sitios y sin contacto entre sí, pero unidos por ese medio de comunicación.

Ese trabajo colaborativo de masas se lleva a cabo gracias a la existencia de un sistema socio-técnico que permite a miles de personas cooperar eficazmente para crear un resultado. La producción entre pares es un esfuerzo de colaboración que admite una cantidad ilimitada de aportaciones y de cambios que se pueden hacer en ellas. En términos éticos, muchos individuos pueden encontrarse cooperando productivamente con extraños y conocidos en un alcance nunca antes visto.

Uno de los primeros trabajos colaborativos con Clickworkers fue un experimento de la NASA en el que colaboraron decenas de miles de voluntarios. Hacían entradas de cinco minutos para mapear y clasificar los cráteres de Marte. En los primeros seis meses de operación del proyecto, más de 85,000 usuarios visitaron el sitio y la mayoría contribuyó al esfuerzo. Los resultados se obtuvieron tras 1.9 millones de entradas, incluyendo entradas redundantes en los mismos cráteres, usadas para promediar los errores. Un análisis de la calidad de las marcas hasta ese momento mostró que el consenso computarizada de un gran número de Clickworkers arroja resultados prácticamente indistinguibles de las entradas de un geólogo con años de experiencia en la identificación de los cráteres marcianos.