La industria deportiva se ha convertido en uno de los sectores que más ha crecido en estos últimos años, convirtiéndose en uno de los pilares económicos de nuestros días. De esta manera, competiciones, clubs o jugadores son un auténtico reclamo para nuestras sociedades, generando muchos beneficios en la élite y convirtiéndose en referentes aspiracionales para varias generaciones.
Además, estamos ante un proceso global que cuenta con pronósticos de crecimiento muy positivos, donde España tiene un papel privilegiado. De hecho, nuestro país se ha asentado como un auténtico referente deportivo, tanto por su poderío internacional en varias modalidades como la capacidad para captar inversión o aumentar sus beneficios económicos.
El último informe presentado por PwC (una de las cuatro grandes firmas de consultoría del planeta) y la Fundación España Activa, recoge que esta industria aporta un 3,3 % del Producto Interior Bruto (PIB) y genera más de 400 mil puestos de trabajo. Gracias a ello, el Instituto Nacional de Estadística (INE) también estima que el deporte tiene un efecto multiplicador en la economía, ya que por cada euro facturado se genera un beneficio que ronda el 50 % adicional.
El fútbol es uno de los grandes pilares de la industria
Por supuesto, el fútbol lleva la voz cantante en España, reivindicándose desde hace varias décadas como uno de los grandes pilares de la industria deportiva. Esto se debe principalmente a la importancia que tiene LaLiga a nivel internacional, al mismo tiempo que el Real Madrid CF y el FC Barcelona se han convertido en dos activos económicos de vital importancia.

Por otro lado, la clave del éxito también tiene que ver con la diversificación, gracias a estrategias de marketing que se han adaptado con mucha rapidez al ámbito digital. Así, las audiencias no dejan de crecer con cada temporada, al mismo tiempo que la ropa deportiva o los famosos tours por los distintos estadios se han convertido en una fuente de ingresos fundamental.
Finalmente, no podemos pasar por alto las apuestas en fútbol como otro sector que ha acompañado a este deporte en su crecimiento económico, debido a un modelo de negocio basado en la actualización constante de cuotas y en ofrecer información minuciosa para cada evento. Asimismo, estas compañías han sabido adaptarse a las demandas de unos usuarios cada vez más exigentes, contando con otros títulos como la ruleta en línea, el póker o el blackjack para complementar una experiencia de ocio que es muy difícil de lograr fuera de Internet.
Las grandes marcas deportivas sacan rédito de esta situación
Por último, merece la pena señalar que invertir en la industria deportiva está resultando muy rentable, especialmente para aquellas marcas que llevan más años colaborando estrechamente con el sector. Algunos de los mejores ejemplos son Nike o Adidas, que mediante el patrocinio se han convertido en algunas de las empresas más reputadas del momento.
De este modo, el poder económico tanto del deporte y como de las compañías de su entorno seguirá creciendo durante los próximos años, especialmente mientras sigan despertando tanta pasión entre los aficionados. Aun así, esto se traduce inevitablemente en una mayor exigencia por parte de los clientes, por lo que esta industria tendrá que irse adaptando a las demandas que imponen los nuevos modelos de consumo.




























