Jesús Sánchez Rodríguez


Artículo anterior:

La izquierda frente la derecha radical populista y xenófoba en Europa (I)


El gobierno de coalición italiano, M5E-La Liga, es un gobierno de la DRPX

Si el ascenso del populismo empresarial de Berlusconi hay que buscarlo en el hundimiento del sistema de partidos italiano como consecuencia del proceso de manos limpias, el ascenso del populismo del M5E hay que buscarlo en las consecuencias de la gran recesión desencadenada en el mundo en 2008. Italia fue uno de los países del sur de Europa que sufrió con intensidad los efectos de la crisis económica.

Vemos pues, que en las dos olas populista italianas, primero la de Berlusconi y luego la del M5E, hay un elemento explicativo común, la degradación de la vida política que alcanza un fuerte desprestigio, lo que permite aparecer en ambos casos a fuerzas populistas que enarbolan. la bandera de la lucha contra la «vieja política». Igualmente en ambas olas hay un actor que va aprovechando lentamente la situación para ir creciendo y convertirse en el partido político clave en estos momentos, La Liga.

El M5E, que se presenta a sí mismo como una fuerza política anti-partido, no tiene relación con ningún movimiento social, es fruto de unas condiciones concretas que se dan en Italia, que son comunes con otros países de su entorno, como los efectos sociales de la crisis económica y la degradación de la vida política democrática, pero que en Italia esta última se vive de manera más intensa. Y esas condiciones ambientales son perfectamente manipuladas por un personaje como Beppe Grillo que viene del espectáculo cómico, que se ha sentido atraído a la vez por la experiencia anterior de otro cómico, Coluche, que en Francia se presentó a las elecciones presidenciales en 1981 fustigando a los políticos; por la potencia de comunicación de internet (webmarketing) hábilmente manejada por su socio de proyecto, el empresario-ejecutivo Gianroberto Casaleggio; y por el modelo de organización que fue Forza Italia. Fruto de la mezcla de estos tres componentes es el Movimiento 5 Estrellas.

Como apunta Loris Caruso, “De hecho, es un modelo que reproduce exactamente la forma del llamado «capitalismo cognitivo». Como se ha señalado en varias ocasiones, entre otros por Carlo Formenti, la economía de la Red se caracteriza por una vasta participación desde abajo (de usuarios, consumidores, activistas de medios, etc.) y por una restricción piramidal en la parte superior, es decir, el papel oligopólico de unas pocas empresas muy grandes (Google, Amazon, etc.). El M5S aparece organizado de una manera similar. Tal vez sea esta analogía entre su forma y la de la economía de la Red lo que explica, en parte, su éxito”.[1]

El movimiento de Beppe Grillo se orienta sobre todo a criticar e intentar modificar la vida política italiana, no el sistema económico capitalista, por eso los objetivos a los que dirige sus dardos y sus propuestas programáticas son de naturaleza de regeneración democrática no de reforma social. Junto a las medidas orientadas a acabar con la corrupción, el dominio de la partidocracia y para una mayor participación ciudadana en la política, añade otros tres grandes temas a su agenda, la defensa de un ecologismo moderado, más bien se puede hablar de ambientalismo, el libre acceso a internet y un creciente euroescepticismo enfocado a un posible abandono del euro por parte de Italia.

Pero, ¿se trata de un movimiento populista de derechas o de izquierdas? Beppe Grillo ha rechazado situarse en esta clasificación, lo cual es una posición común a todos los populismos, su base social de apoyo es muy heterogénea, y su programa contiene medidas de lo más variadas orientadas a “moralizar” la administración pública y la economía, propias de un movimiento de clase media y pequeña burguesía. Sin embargo, tras las elecciones europeas de 2014, el Movimiento 5 Estrellas se decidió, a través de una votación interna por internet, por una política de alianzas a nivel europeo que le situaba en el espectro político con más claridad. Efectivamente se ha integrado en el eurogrupo Europa por la Libertad y la Democracia, a la que pertenecen también el partido xenófobo británico UKIP, el partido de extrema derecha Demócratas de Suecia, o el partido derechista y euroescéptico checo Partido de los Ciudadanos Libres. Esa decisión el Movimiento 5 Estrellas no solo reafirmaba su apuesta euroescéptica, sino que aclaraba su posición política cercana a la extrema derecha. Posteriormente, el M5E volvió a celebrar otra votación en la que se aprobó el cambio al grupo del Europarlamento Alianza de los Liberales y los Demócratas de Europa, de carácter liberal, pero estos rechazaron al M5E, que continuó en el grupo original

Su posición se ha terminado de definir con la alianza gubernamental sellada con la Liga a raíz de las elecciones de 2018 para conseguir un gobierno conjunto.

En Italia la derecha radical populista xenófoba tiene su origen en un partido neofascista reconvertido. Efectivamente, el MSI fue un partido continuador, en otras circunstancias, del viejo fascismo italiano después de la segunda guerra mundial. Fue el partido de los nostálgicos del fascismo que se negaban a aceptar la legitimidad de la república italiana

A principios de la década de 1990 las disputas en el interior del MSI concluyeron con una victoria definitiva de Gianfranco Fini, quién reconvierte al viejo partido fascista italiano en una nueva formación más moderada, la Alianza Nacional. El segundo partido de la DRPX italiana es la Liga del Norte. Nacida como expresión del denominado nacionalismo padano por Umberto Bossi en 1991 y con base en la Liga Lombarda, sus señas iniciales más características son destacadas por Rodríguez Arujo «La Liga del Norte (LN), por otro lado, es una organización partidaria de la independencia del norte de Italia (república de Padania, la denominan), es contraria a la globalización neoliberal y a los inmigrantes; anticomunista de origen, es en muchos sentidos más fascista que AN, a la derecha de ésta y del MSI antes de que dejara su lugar a AN. El discurso de su dirigente, Umberto Bossi, es incendiario, y tan violento como carente de contenido. Lo único en que más o menos coinciden la LN y el MSI es en su oposición al neoliberalismo, a la economía globalizada y en su discurso también populista, populista de derecha. Un común denominador de los partidos de ultraderecha aliados a Forza Italia de Berlusconi, fue la promesa de éste de combatir la inmigración ilegal, sobre todo venida de los países del este europeo y de África.» [2]

En diciembre de 2013 Matteo Salvini derrotó internamente al histórico líder de La Liga Umberto Bossi, que había sido condenado judicialmente el año anterior por malversación de fondos de La Liga, y con este reemplazo se inicia un cambio en La Liga que la llevará a su actual posición. Con el nuevo liderazgo se acentúa la posición contraria al euro y la UE y su mayor acercamiento a la DRPX, especialmente a Le Pen y Geert Wilders (Salvini también apoyó a Trump en su campaña electoral), inclinándose por un proyecto más nacional, y no solamente para la denominada Padania, apostando por un impuesto único y acentuando el discurso anti-inmigración. De esta manera comenzó una remontada electoral en diversos comicios regionales.

En resumen, bajo la dirección de Matteo Salvini el partido ha marginado su original seña de identidad separatista del norte italiano presentándose más como un partido nacionalista italiano y haciendo hincapié sobre todo en el euroescepticismo y, especialmente, la antiinmigración En su evolución, la Liga cambió su objetivo independentista por el de alcanzar un Estado federal en Italia y abandonó la palabra Norte para aparece simplemente como La Liga. En las elecciones de marzo de 2018 La Liga fue recompensada electoralmente y obtuvo el 18% de los votos y ha negociado con el M5E la formación de un gobierno.

El borrador final del acuerdo alcanzado entre La Liga y el M5E denota claramente un mayor peso de las posiciones de los primeros, dónde se han impuesto sus tesis fiscales y en política migratoria. En el primer aspecto se acordaba una fuerte rebaja fiscal, especialmente a las rentas altas, mediante la reducción de los tipos de IRPF desde los cinco actuales a solo dos, un 15% para las rentas medias-bajas y un 20% para las altas (actualmente hasta un 43%), una reducción del control fiscal sobre las empresas y una tendencia a convertir a  Italia en «un paraíso empresarial neoliberal». En el segundo aspecto el programa conjunto se proponía el objetivo de impedir la llegada de más inmigrantes y la repatriación de medio millón de inmigrantes irregulares que hay en Italia en línea con los slogans de La Liga durante la campaña de «stop a la invasión» y «primero los italianos», así como «superar el Tratado de Dublín» que determina que los solicitantes de asilo deben permanecer en el país en el que han pisado suelo europeo, o abrir más centros de detención del Estado.

La concesión al M5E por su apoyo a este programa xenófobo y neoliberal era su propuesta de renta básica, que en realidad es un subsidio de desempleo temporal condicionado al cumplimiento de ciertos requisitos. Su duración sería por dos años, y el parado debería al menos una de tres ofertas de trabajo

Este programa es un fiel reflejo de los programas de la DRPX europea en sus principales puntos: políticas xenófobas contra los inmigrantes y de prioridad a los nacionales, ataque a las elites y euroescepticismo orientado a dinamitar la UE, política interior de refuerzo de las políticas de mano dura (construir más prisiones, contratar más policías y suavizar las restricciones para justificarse con la «legítima defensa»), y mezcla explosiva de políticas económicas orientadas a las clases populares (nacionales) junto a políticas neoliberales de rebajas de impuestos, especialmente a las rentas más altas, y apoyo a las empresas nacionales.

El gobierno Liga-M5E y su programa suponía una nueva victoria de la DRPX, tras los éxitos en llegar al gobierno en Hungría, Polonia y EE.UU.,  para situar a las clases populares más golpeadas por la crisis al servicio de los objetivos de nacionalismos xenófobos que pretenden cambiar el capitalismo globalizado actual por un capitalismo fragmentado nacionalmente y cerrado en medidas proteccionistas, y suprimir el multiculturalismo en favor de políticas nativistas de homogeneidad nacional y cultural.

Las reacciones ante este nuevo gobierno de la DRPX en Italia han sido de dos tipos, la primera económica, la de los mercados reaccionando como cuando estiman una situación de inestabilidad sistémica, huyendo de Italia (caída de la bolsa) y penalizando la deuda italiana (aumento de la prima de riesgo), en una situación en que la deuda italiana alcanza el 131,8% del PIB (2,2 billones de euros) – siendo la segunda en importancia en la UE tras la de Grecia y la cuarta en importancia a nivel mundial detrás de EE.UU., Japón y China – con un programa económico contradictorio que llevaría a mayores déficits y deuda o a una rectificación en algún sentido, y con una política euroescéptica que hace temer por el futuro del euro, por un abandono por parte de Italia del mismo, o por una repetición de la situación griega.

Las reacciones de los mercados nunca serán democráticas y responden a las condiciones actuales de financiarización mundial de las que dependen las empresas y los Estados, que viven enganchados de la financiación externa para llevar a cabo sus políticas. La deuda total mundial en 2018 asciende a 193 billones de euros, el 318% del PIB mundial, de los cuales 52 billones correspondían a deudas públicas. Estos datos dibujan el papel que tienen los mercados financieros en la actualidad, y las cadenas a las que están atadas los Estados. El cinismo y la demagogia de La Liga es, pues, enorme, pues ha participado en los últimos 25 años en tres gobiernos de Berlusconi que han tenido la responsabilidad de llevar a Italia a esta situación, y ahora se pretende presentar como la abanderada de la defensa de la soberanía nacional frente a los mercados cuando ha sido uno de los responsables de llevar a Italia a la servidumbre financiera.


TERCERA PARTE:

La izquierda frente la derecha radical populista y xenófoba en Europa (y III)

[1] Caruso, Loris, Italia: Sobre el Movimiento Cinco Estrellas de Beppe Grillo, http://www.lahaine.org/index.php?p=67926

[2] Octavio Rodríguez Araujo, Derechas y ultraderechas en el mundo, pág. 202, Siglo XXI, México, 2004

Deja un comentario