La población española permanece confinada en sus casas para evitar la propagación del coronavirus y solo se permiten salidas para acudir al puesto de trabajo, adquirir alimentos y productos farmacéuticos de primera necesidad, asistir a centros sanitarios, asistencia y cuidado a mayores,menores o personas con discapacidad y desplazamientos entidades financieras, notarías…

Una polémica medida aprobada el pasado mes de marzo por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León permitía cazar en grupos que como máximo fuesen de cuatro personas. Se podían realizar «las modalidades de aguardo o espera» para especies como son el jabalí, el ciervo o el corzo y la caza del conejo en modalidades como «espera, al salto o a rabo», que son practicadas por una sola persona.

Un día después la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, que dirige el leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones, rectificaba y dejaba sin efecto el informe aclaratorio sobre la caza alegando «que la interpretación no adecuada de la nota interior puede generar situaciones contrarias al cumplimiento del Real Decreto y su finalidad, se deja sin efecto».

Este martes conocíamos la noticia de un nuevo intento por parte de La Junta para que se pueda practicar la caza en la Comunidad a pesar de ser una actividad prohibida por el Real Decreto del estado de alarma, según el medio Ileon.

Juan Carlos Suárez Quiñones avanzaba que se ha elevado de manera formal al Gobierno de España, directamente y a través de la Delegación, una consulta sobre la recuperación de la actividad cinegética justificada en que no se trata «de una actividad de ocio ni de tiempo libre», que prohíbe la alerta, sino como actividad de «control de daños específicos» de ciertos animales a la agricultura.

Suárez-Quiñones pretende que sea el Gobierno central el que decida si permite dicha actividad saltándose las restricciones impuestas bajo el argumento del control de los daños que causaría la fauna.

Ahora toca esperar por esa decisión y ver si aparte de especies que pueden causar daños cuantificables como el conejo o el jabalí también se plantea abatir ciervos o corzos como ya se intentó en su día, además de saber si se permitirían batidas individuales o colectivas.

Fuentes: ileón.