La justicia japonesa extendió hoy al menos hasta el 14 de abril la detención del expresidente de Nissan Motor y Renault Carlos Ghosn, que ha pedido al Gobierno francés que interceda para salir del «complot» en el que está «atrapado».

El tribunal de Tokio que instruye el caso aceptó la petición de la fiscalía de prolongar diez días el arresto provisional de Ghosn, inicialmente de un máximos de 48 horas, para seguir investigando las nuevas acusaciones que lo llevaron nuevamente a prisión este jueves.

El empresario, de 65 años, fue detenido a primera hora del día, menos de un mes después de haber logrado la libertad bajo fianza el 6 de marzo y menos de 24 horas después de anunciar en redes sociales que daría una rueda de prensa para «contar la verdad» sobre su caso el próximo jueves 11 de abril, que finalmente no se producirá.

Antes de ser detenido y trasladado al centro penitenciario de Kosuge en el que ya pasó 108 días, Ghosn tuvo tiempo de conceder una entrevista a la cadena francesa TF1/LCI parcialmente publicada hoy en la red en la que pide la intercesión del Gobierno francés.

Ghosn, nacido en Brasil y con nacionalidades libanesa y francesa, apela a Francia «para que me defienda y garantice mis derechos como ciudadano atrapado en un engranaje increíble en el extranjero».

Durante la entrevista realizada por videoconferencia, Ghosn insiste en su inocencia y asegura que su arresto es parte de un «complot» orquestado por «personas del interior de Nissan que se benefician de cómplices» en el exterior de la empresa.

Todo, dice, se remonta «al menos a abril de 2018» y afirma que tiene los nombres de los responsables de la «conspiración», destinada a apartarlo de la presidencia de Nissan y de la alianza Nissan-Renault-Mitsubishi Motors, cuya presidencia también asumió cuando pasó a ser controlada por su competidor japonés.

Ghosn señala en particular a Hiroto Saikawa, que asumió su puesto al frente de Nissan tras su arresto en noviembre de 2018, y denuncia que desde entonces se han vertido «numerosas mentiras, acusaciones, rumores y hechos sacados de contexto» contra él.

El exdirectivo se pronunció así al ser preguntado sobre algunos de los hechos presuntamente delictivos por los que se le investiga en Japón, cuyo sistema judicial y penitenciario tildó de «draconianos».

La justicia francesa también investiga actualmente al empresario, al que Renault decidió este miércoles retirar el grueso de sus derechos de jubilación (unos 765.000 euros anuales), tras considerar que llevó a cabo «prácticas contestables» al frente de la compañía.

El Gobierno francés, accionista mayoritario de Renault, ha dicho que Ghosn goza de la presunción de inocencia, pero que «es un justiciable como cualquier otro», según declaraciones realizadas en la víspera por el ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire.

Ghosn fue detenido por primera vez el pasado 19 de noviembre en Tokio, acusado de haber ocultado a las autoridades financieras de Japón compensaciones millonarias supuestamente pactadas con Nissan.

Sobre el empresario pesan tres acusaciones formales, dos relacionadas con la ocultación de las remuneraciones, y una tercera de abuso de confianza de Nissan por presuntamente haber usado fondos de la empresa para cubrir pérdidas financieras personales y realizar pagos, injustificados para la compañía, a un empresario saudí.

Las nuevas diligencias que llevaron a Ghosn de vuelta a prisión están relacionadas con una serie de transferencias hechas en 2015 y 2018 a una distribuidora de Omán y que, según la fiscalía, acabaron en parte en cuentas bancarias controladas por Ghosn y su familia, entre ellos en las arcas de una empresa representada por su esposa.

Estas transferencias constituyen para la justicia japonesa un abuso agravado de confianza del fabricante automotor, que ha dicho a la fiscalía que fue el propio Ghosn quien ordenó los pagos a Omán y que posteriormente se inventaron los motivos de las transacciones, según fuentes de Nissan consultadas por la cadena pública NHK.

Además de la extensión del período de arresto de hoy, la fiscalía tokiota pueda pedir otro plazo adicional de diez días más antes de anunciar una acusación formal. El tribunal capitalino tendrá que valorar entonces si acepta la petición o libera a Ghosn.

María Roldán