El Ayuntamiento de Cádiz tendrá que retirar la bandera del colectivo LGTBI que ondea en el Consistorio, según el auto dictado este viernes por Juzgado de lo Contencioso-Administrativo 1 de la ciudad y después de la denuncia de la asociación ultraconservadora Abogados Cristianos.

El juez considera que mantener la bandera es un acto que colisionaba contra el pronunciamiento del Tribunal Supremo que impide la presencia de banderas no oficiales en las fachadas de edificios públicos. El Consistorio aún no ha arriado la insignia y asegura que antes analizará el auto con sus servicios jurídicos.

El alto tribunal estableció «que no resulta compatible con el marco constitucional y legal vigente y, en particular, con el deber de objetividad y neutralidad de las Administraciones Públicas la utilización, incluso ocasional, de banderas no oficiales en el exterior de los edificios y espacios públicos, aun cuando las mismas no sustituyan, sino que concurran, con la bandera de España y las demás legal o estatutariamente instituidas».

El magistrado ha atendido la petición de la Asociación de Abogados Cristianos y se remite a la resolución del TS y a la ley que regula el uso de la bandera de España. En su artículo tercero esta norma indica que la bandera de España deberá ondear en el exterior y ocupar el lugar preferente en el interior de todos los edificios y establecimientos de las administraciones y que debe ser «la única que ondee y se exhiba en las sedes» de los edificios públicos.

“Estas denuncias demuestran que el discurso del odio sigue vigente. Ante eso no podemos permanecer indiferente y no queda más que posicionarnos a favor de la inclusión, la diversidad y la libertad”, ha asegurado este viernes la concejala de Feminismos y LGTBIQ+ del Ayuntamiento, Lorena Garrón en un comunicado.

La Asociación ultra pidió esta medida tras presentar una querella contra el alcalde de Cádiz y contra el presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, a los que acusa de prevaricación por colgar de la fachada del Ayuntamiento la bandera LGTBIQ+, en contra de la doctrina del Tribunal Supremo.