Eslovaquia celebra mañana la segunda y decisiva vuelta de las elecciones presidenciales, en las que la liberal opositora Zuzana Caputova parte como clara favorita frente a su rival, el candidato oficialista y actual vicepresidente de la Comisión Europea, Maros Sefcovic.

En caso de confirmarse las últimas encuestas, la abogada Caputova de 45 años de edad podría convertirse -con hasta un 60 % de los votos- en la primera mujer presidenta de este pequeño país centroeuropeo y excomunista, miembro de la Unión Europea (UE) desde 2004.

Unos 4,4 millones de eslovacos están convocados a las urnas mañana, que estarán abiertas entre las 06.00 y 21.00 GMT.

Caputova surgió como figura pública el año pasado durante la ola de protestas cívicas tras el asesinato del periodista de investigación Jan Kuciak, quien había denunciado en su trabajo lazos entre las esferas más altas del poder y el crimen organizado.

La abogada, madre soltera con dos hijos, protagonizó durante años un (finalmente exitoso) litigio contra un vertedero impulsado por el empresario de dudosa reputación Marian Kocner, precisamente el principal sospechoso de haber encargado el asesinato del reportero.

La violenta muerte de Kuciak causó una crisis institucional en el país, sembrando la desconfianza y desafecto de gran parte de la ciudadanía respecto a órganos públicos como la policía, la fiscalía, la judicatura y el propio gobierno.

El escándalo y la presión ciudadana obligó al entonces primer ministro, el socialdemócrata Robert Fico, a abandonar el Ejecutivo, junto con su ministro de Interior y el jefe de la Policía.

Fico había gobernado el país durante 10 de los últimos 13 años y sigue siendo uno de los políticos más influyentes de Eslovaquia.

La defensa del medioambiente, la transparencia y la lucha contra la corrupción y clientelismo son los principios que Caputova ha enarbolado en su campaña electoral.

«Mi candidatura presidencial es parte de mi lucha por una Eslovaquia justa», aseguró una y otra vez.

«Somos un país donde la gente está cansada y frustrada por la injusticia del sistema, y que no siente que la justicia esté de su lado», señaló la ganadora de la primera vuelta electoral, el 16 de marzo, con el 40,5 %.

Con su orientación liberal y progresista, Caputova, ha sabido atraer en la campaña también simpatías de los sectores más conservadores del país, al buscar un nexo entre valores tradicionales y liberales.

Su rival, Maros Sefcovic, candidato apoyado por el gobernante partido socialdemócrata Smer y segundo con el 18,7 % hace dos semanas, es un veterano político y diplomático eslovaco, de 52 años de edad, que ha representado a su país en importantes cargos.

Pese a sus credenciales socialdemócratas, su mensaje contiene también aspectos más bien conservadores en lo que se refiere a la defensa de la familia tradicional y la oposición al matrimonio homosexual, un tema en que Caputova se presenta como más abierta.

Eslovaquia, como otros países del centro-Este de Europa, define en su Constitución el matrimonio como unión entre un hombre y una mujer, excluyendo a las parejas del mismo sexo, al tiempo que tiene una legislación permisiva en materia de aborto.

El presidente saliente, el empresario liberal Andreij Kiska, enfrentado al gobernante partido Smer, ha apoyado abiertamente la candidatura de Caputova en estos comicios.

Si bien la abogada sería la primera jefa de Estado, con un mandato de cinco años, el país ya tuvo una primera ministra, con la conservadora Iveta Radicova, quien lideró una coalición de centro derecha entre 2010 y 2012.