Alcoa iniciará el próximo 25 de junio un proceso formal de consulta para el despido de los 534 trabajadores de la planta de aluminio de San Cibrao (Lugo) sin esperar a la mesa multilateral convocada para el próximo día 23.

Este proceso formal de negociación del ERE tendrá una duración de 30 días y las partes tendrán una semana para elegir a sus equipos de negociadores antes de que se inicie.

La multinacional estadounidense sostiene que la planta afronta una serie de problemas que han hecho que la producción de aluminio primario «sea ineficiente y la operación de la planta no sea competitiva, y que han causado significativas pérdidas recurrentes, que se prevé que continúen».

José Antonio Zan, presidente del comité de la siderúrgica, ha tachado de «vergonzosa» la «mala fe clarísima» de la empresa y ha lamentado que durante este tiempo de negociación hayan hecho un paripé haciéndoles perder el tiempo durante tres semanas «porque nos ha traído a una mesa cuando ya sabía lo que quería hacer, con qué plazos y que día quería plantarlo».

Además ha señalado que ante la postura de Alcoa llevarán a cabo nuevas movilizaciones con el objetivo de «conseguir que en esa mesa del día 23, el Gobierno, la Xunta y Alcoa se vean tan apretados por nuestras movilizaciones que nos tengan que dar una solución».

El complejo industrial de Alcoa en San Cibrao incluye una planta de aluminio y una refinería de alúmina. Los 534 despidos previstos significarían el cierre total de la planta de aluminio quedando operativa la de alúmina.

El aluminio supone un tercio del PIB industrial de la provincia de Lugo por lo que si se consuma el cierre la comarca retrocedería 40 años y volvería a la época en la que vivía del mar y del agro.

El pasado otoño Álvaro Maroto, presidente de Alcoa en España, indicaba que no era viable fabricar aluminio en España por los costes de la energía: «El 40% de nuestro coste de producción es coste de electricidad y ese coste está un 60% por encima de nuestros competidores en la zona euro. Todo esto pone a la planta de aluminio primario en una situación comprometida».

Sin embargo, este martes en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, descartó que el problema de Alcoa fuera el precio de la energía y aseguró que responde más bien a la falta de inversiones en el pasado y defendió que a pesar de ser perceptora de ayudas públicas no ha invertido en la planta en los últimos años.

El martes se reunieron el comité y Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta, para apurar la convocatoria de la mesa multilateral de Alcoa, con el fin de concretar medidas para parar el ERE, que pasen por la convocatoria de la subasta de interrumpibilidad del segundo semestre, así como compensaciones por emisiones de CO2, entre otras.