Kiko Méndez Monasterio, considerado la ‘mano derecha’ del presidente de Vox, Santiago Abascal, fue condenado en 1999 por agredir, junto con otro ultraderechista, a un grupo de jóvenes de la Unión de Estudiantes Progresistas y de Izquierdas de la facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, según ha adelantado la Cadena SER. Entre esos jóvenes se encontraba Pablo Iglesias, actual líder de Podemos, que tenía 19 años.

Como explica este medio de comunicación, el juzgado de instrucción número 8 de Plaza de Castilla en Madrid dictó una sentencia el 26 de abril de 1999 en la que condenaba a Monasterio y a Marcos Calero, el otro ultraderechista, como responsables de dos faltas de lesiones y amenazas por las que tuvieron de indemnizar económicamente a Iglesias y a dos compañeros–que responden a las siglas de R.G. y M.L.

La agresión tuvo lugar un año antes, el 17 de marzo de 1998. Fue un ataque ultra perpretado por Kiko Méndez Monasterio y Marcos Calero. Iglesias y los otros dos jóvenes recibieron «golpes y patadas» bajo el grito «Os vamos a rajar» y «Os vamos a acuchillar». Monasterio y Calero eran miembros de la ultraderechista Alianza por la Unidad Nacional (AUN), formación dirigida por el líder falangista Ricardo Sáenz de Ynestrillas.

En TeleMadrid, Pablo Iglesias denunció la agresión que sufrió: «Fuimos agredidos tres compañeros de esta asociación por un grupo de 20 neonazis que nos llenaron de patadas. Los tres compañeros con contusiones en las piernas y el tórax y puñetazos. Roberto con el pómulo de un ojo inflamado e insultos del tipo ‘rojos de mierda'».

Como informa la Cadena Ser, los agredidos declararon que el ataque ultra se produjo cuando la Unión de Estudiantes Progresistas y de Izquierdas retiró en la Facultad de Derecho un cartel anónimo en el que se leía: «Gracias Pinochet por los 25 años de paz y justicia».

El periodista y escritor Kiko Méndez Monasterio aparece presentado en el libro de Fernando Sánchez Dragó sobre el líder de Vox como el «hombre de confianza de Abascal». Incluso, supervisó la entrevista y participó en algunas contestaciones para apoyar a su jefe. Méndez ha comentado a la Cadena Ser que la agresión a Iglesias y a otros dos jóvenes de izquierdas «sucedió hace veinte años» y que simplemente pagó «una multa cuya cuantía se rebajó tras un recurso».