El pasado 25 de mayo el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska cesó de manera fulminante al coronel Diego Pérez de los Cobos, jefe de la Comandancia de la Guardia Civil.

La propuesta oficial de destitución realizada por la directora de la Guardia Civil, María Gámez, a la que tuvo acceso Elconfidencial.com, señala que el exjefe de la Comandancia de Madrid fue cesado por no informar de las investigaciones que estaba llevando a cabo en torno a las manifestaciones del 8 de marzo y por la consiguiente falta de confianza que conlleva esta acción.

Sin embargo, desde el departamento que dirige Grande-Marlaska habían señalado que ese cese es debido a una «política razonable y normal de reconstrucción de nuevos equipos» negando que estuviera vinculado con la investigación judicial del 8-M.

El domingo se filtraba a algunos medios de comunicación la nota interna de la Guardia Civil firmada por María Gámez, que dice precisamente lo que Interior mantenía que no había pasado.

Ante la evidencia de los hechos, el Ministerio de Interior ha difundido una nota en la que rectifica y matiza la versión de los hechos que mantenía durante la última semana y en la que asegura que la propuesta de Gámez y las afirmaciones del ministro son compatibles. Además dice que el cese de Pérez de los Cobos se debe a que el alto mando de la Guardia Civil no informó de la realización del citado informe y no a que el alto mando se negase a facilitar datos sobre el informe.

«El cese del coronel Pérez de los Cobos, tal y como se ha explicado en reiteradas ocasiones, se enmarca en el proceso de remodelación de la Guardia Civil y se concreta, como se explicita en la propuesta de cese, por una pérdida de confianza derivada, entre otros, porque se incumplió el procedimiento de comunicación de actuaciones, a los solos efectos de conocimiento, no del contenido de las mismas, que se debe a la dirección de la Guardia Civil a través de la cadena de mando», afirma.

«La confianza es un elemento nuclear en un cargo como el que ocupaba el coronel, para el que fue nombrado de forma discrecional, y que para el que se necesitan las más altas cotas de neutralidad, profesionalidad y comunicación. Sin estos elementos, no se puede desarrollar el trabajo diario de forma óptima», añaden desde el departamento de Marlaska.

Este martes tras conocerse las últimas informaciones, PP, Ciudadanos y Vox han pedido la dimisión del ministro del Interior mientras el Gobierno, a través de su portavoz, María Jesús Montero, ha asegurado que el ministro cuenta con todo el apoyo del Gobierno y de su presidente.