La pastora evangélica Damares Alves es titular de la cartera de Mujer, Familia y Derechos Humanos en el gobierno de Bolsonaro y ha protagonizado una nueva controversia. Es ya más famosa por sus declaraciones sin sentido que por las acciones de su Ministerio.

Durante la presentación de un programa contra la explotación sexual en uno de los estados más pobres de Brasil, ha dicho que «las violaciones ocurren porque las niñas no tienen ropa interior» y la solución es, literalmente, «enviar bragas a Marajó«.

No es la primera vez que la ministra incendia la opinión pública del país latinoamericano. En sus primeras declaraciones como miembro del gobierno de Bolsonaro dijo que se abría una nueva «era» en Brasil: «los niños visten de azul y las niñas de rosa«.

Alves ha llegado a afirmar también que «dentro de su concepción cristiana» la mujer debe ser sumisa ante el hombre en el matrimonio y que ver el éxito infantil de Disney, ‘Frozen’, convierte a las niñas en lesbianas.

En la presentación, Damares ha asegurado que «los especialistas dicen que las niñas sufren abusos porque no llevan bragas y no usan bragas porque son pobres», para luego afirmar que llevarán una fábrica de ropa interior a Marajó para que genere empleo y a las chicas les salga más barato comprar estas prendas.